Woody Allen rueda en Madrid con 3 millones públicos y carga contra el fascismo

Woody Allen ha elegido Madrid para rodar su próxima película, un proyecto que contará con una aportación pública de 3 millones de euros: 1,5 millones del Ayuntamiento y otros 1,5 de la Comunidad. El rodaje arrancará el 5 de octubre y se desarrollará íntegramente en la región, con la capital como escenario principal y Aranjuez como localización secundaria. El cineasta neoyorquino presentó este jueves el proyecto acompañado por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.

El presupuesto total de la producción ronda los 12 millones de euros, según la información manejada por la productora Wanda Visión, que participa junto a Gravier Productions, la compañía del propio Allen. La aportación pública se articula como patrocinio desde las áreas de Turismo de ambas administraciones y está ligada a la promoción de Madrid. El contrato establece que el título definitivo de la película deberá incluir la palabra "Madrid".

Durante su intervención, Allen describió la ciudad como "preciosa y elegante" y expresó su asombro: "Estoy sobrecogido, si vienes de Nueva York a las ciudades europeas te das cuenta de que son muy bonitas y exóticas". Sin embargo, el director evitó pronunciarse sobre la acampada en la Puerta del Sol y sobre el derecho a la vivienda. "Preguntas a la persona equivocada. Nunca he sido un cineasta político y no tengo la sabiduría que se requiere en asuntos sociales o políticos", declaró.

Un rechazo explícito al fascismo

A pesar de su distanciamiento de los temas políticos, Allen sí quiso posicionarse con claridad contra el fascismo. "Siempre me ha preocupado cualquier tipo de auge del fascismo. Me parece terrible y el mundo está en una fase crítica ahora mismo. Estoy rotundamente en contra del fascismo, ya sea en el Gobierno, en el teatro, en la censura... Me preocupa mucho y estoy en contra", afirmó.

La presidenta Ayuso celebró la llegada del cineasta: "Somos la región capital de España, una región que ama el arte, la música y la vida. Nos hace mucha ilusión que quien ha transportado la magia de las calles de Nueva York haga lo propio ahora con esta ciudad". Por su parte, Almeida destacó que la película "posicionará a esta ciudad aún más en el ámbito global" y aseguró que Allen "va a sentir que está realmente en casa".

El reparto protagonista estará encabezado por Alexi Wasser, Jemima Kirke, Marton Csokas, Jakob Oftebro y el actor español Peter Vives. Allen adelantó que será una comedia con romance, intriga e infidelidades. "Tiene todos los ingredientes que me gustan y que hacen una buena historia", señaló. El director también confesó que, aunque había anunciado su retirada, la idea de esta película y de Madrid le resultó "demasiado emocionante como para no llevarla a cabo".

El Ayuntamiento calcula que el rodaje generará unos 1.200 empleos directos y 2.300 indirectos. La productora sostiene que Madrid era la ciudad que quería Allen y que el respaldo económico de las administraciones permitió cubrir la diferencia de financiación frente a otras comunidades con mayores incentivos fiscales, como Canarias, Navarra o el País Vasco. No es la primera vez que Allen rueda en España con apoyo público: en 2008 lo hizo en Barcelona con Vicky Cristina Barcelona, que recibió 1,5 millones de euros del Ayuntamiento y la Generalitat.