Triatlón en Pontevedra: atletas israelíes compiten sin símbolos por Gaza

La Gran Final de las Series Mundiales de Triatlón en Pontevedra dejó una imagen inédita en el deporte de élite: los triatletas que representaban a la Federación Israelí compitieron con trajes neutrales, sin banderas ni referencias a su Estado. Esta medida, impulsada por el Ayuntamiento de Pontevedra en señal de repulsa por el genocidio en Gaza, generó fuertes tensiones y presiones desde Israel durante toda la semana.

Condiciones impuestas por el consistorio

El Ayuntamiento de Pontevedra, que ya había exigido meses atrás la exclusión de los triatletas israelíes, se encontró semanas antes del evento con la inscripción de seis representantes de esa federación en categorías júnior, sub-23, élite y paratríatlon. Ante la imposibilidad de cancelar el evento sin graves consecuencias jurídicas, el consistorio negoció con World Triathlon una serie de condiciones irrenunciables.

Entre ellas, que en el desfile y la ceremonia inaugural no estuvieran presentes los triatletas israelíes con su abanderado, que no hubiera banderas ni símbolos de Israel en el recorrido, que los atletas llevaran trajes neutros sin referencias a su país y que su bandera no apareciera en las retransmisiones televisivas ni en las pantallas de resultados. World Triathlon y la Federación Española accedieron a estos puntos.

El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, pronunció un discurso en la ceremonia en el que hizo un llamamiento a poner fin al "masacre sionista sobre el pueblo palestino para que poida vivir en paz". Estas palabras, junto con los compromisos alcanzados, resonaron con molestia en Israel.

Presiones y incumplimientos

A pesar del acuerdo, la delegación israelí mostró su disconformidad con lo que consideró una expulsión del desfile y un borrado de su identidad. En las primeras competiciones júnior, sus atletas incumplieron lo pactado y compitieron con trajes personalizados con distintivos de Israel, y en algunas pantallas aparecieron banderas israelíes.

El Ayuntamiento exigió explicaciones a la federación internacional y logró restablecer el orden: la simbología israelí no tenía cabida. Desde Israel aumentaron las presiones para poder competir con sus insignias y exigieron conocer quién había dado la orden de vetar su simbolismo. El consistorio mantuvo un contacto permanente con World Triathlon durante toda la semana para velar por el cumplimiento de lo acordado.

"Reuniámonos coa federación cada vez que se incumplía un punto do noso acordo", señaló una fuente del consistorio. El Ayuntamiento impuso dos condiciones claras: mantener la bandera y el nombre del equipo israelí fuera de las pantallas, y que el domingo, en la prueba reina de élite masculina y en las remudas mixtas júnior y sub-23, los atletas israelíes compitieran con trajes neutrales y no se les presentara como parte del 'Team Israel'. Nuevamente llegaron presiones desde Israel, pero no prosperaron.

Reacciones y resultado deportivo

El triatleta palestino George Hatoum, que compitió en Pontevedra, valoró positivamente la decisión: "Sentinme moi orgulloso ao saber que prohibiron que o equipo israelí participase baixo a bandeira de Israel. Entendo que permitiron [a Federación Internacional] aos atletas israelís competir como neutrais, o que me pareceu unha decisión razoábel e xusta". Asimismo, calificó la posición del Concello como "moi boa e moi xusta" y destacó que "nunca antes vira" tanto apoyo a Palestina como en esta prueba.

La competición concluyó con un gran éxito de afluencia, más de 20.000 personas siguieron las pruebas, y con el portugués Vasco Vilaça proclamándose campeón mundial de la temporada. El podio lo completó su compatriota Ricardo Batista, tercero en la clasificación global. La viguesa Susana Rodríguez Gacio conquistó su octavo título mundial de paratríatlon, y la pontevedresa Candela Sánchez logró un cuarto puesto en la categoría júnior.

El evento finalizó con todos los atletas de la Federación Israelí compitiendo sin referencias a su equipo ni a su federación, en lo que supuso una condena explícita del genocidio en Gaza, que ya ha dejado más de 74.000 víctimas mortales.