La Policía Nacional ha detenido a tres personas vinculadas a movimientos de extrema derecha como presuntas autoras de la agresión sufrida por un integrante de la acampada por la vivienda en la plaza de la Escandalera de Oviedo. El ataque, ocurrido la pasada madrugada, incluyó provocaciones con saludos nazis y un puñetazo que rompió la nariz a la víctima, según ha relatado el portavoz del Sindicato de Inquilinas de Asturias, Andrés García.
Los hechos se produjeron cuando un grupo de ultraderechistas se acercó al campamento y comenzó a proferir saludos fascistas. Los acampados activaron su protocolo de defensa pacífica, pero los agresores se volvieron violentos y uno de ellos golpeó a un participante. Además, causaron daños en un teléfono móvil. La Policía Nacional se desplazó al lugar tras el incidente y practicó las detenciones horas después.
Concentración de repulsa y continuidad de la acampada
Para mostrar su rechazo al ataque, el Sindicato de Inquilinas ha convocado una concentración para este sábado a las 20:00 horas en el mismo lugar de la acampada. Lucía Fernández, del Sindicato de Vivienda de Asturias, ha explicado que el objetivo es "demostrar la fuerza de la clase trabajadora frente al auge reaccionario al que estamos asistiendo".
A pesar de la agresión, la protesta por una vivienda digna sigue adelante con más fuerza. La plaza de la Escandalera, cercana al Parlamento autonómico, acoge ya alrededor de 40 tiendas de campaña, el doble de las que se instalaron inicialmente. Los participantes esperan con expectación la manifestación convocada para mañana domingo a las 12:00 horas, que partirá de la estación de tren de Oviedo y finalizará en la propia Escandalera.
Los organizadores han insistido en que el incidente no les amedrenta y que su lucha continúa. Andrés García ha señalado que "vamos camino de la huelga general, llevamos trabajando meses", y ha criticado que la no aprobación en el Congreso de los reales decretos del Gobierno de Pedro Sánchez evidencia la falta de soluciones políticas al problema de la vivienda. Por su parte, Lucía Fernández ha añadido que "llevamos años soportando una situación de vivienda insostenible" y que el caso de Maricarmen "ha sido la gota que ha colmado el vaso".
Las reivindicaciones del movimiento incluyen alquileres indefinidos, el fin de todos los desahucios, el desmantelamiento de las empresas de desokupación y la desmercantilización de la vivienda pública. La acampada y las movilizaciones previstas buscan presionar para que se adopten medidas urgentes que garanticen el derecho a la vivienda.
Con las detenciones ya efectuadas, la investigación policial sigue su curso para esclarecer los hechos y determinar la responsabilidad de los arrestados, mientras la acampada se consolida como un símbolo de la lucha por una vivienda asequible en Asturias.
