La tarde de este martes, una fuerte tormenta ha descargado con violencia sobre Madrid, inundando las tiendas de campaña de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol. Los participantes, lejos de desistir, han achicado agua con cubos y han reafirmado su intención de seguir durmiendo allí una noche más.
El temporal, provocado por una DANA, ha traído lluvias intensas y rachas de viento que han dañado toldos y estructuras. El suelo se ha convertido en riadas, y algunas lonas han sido arrancadas por el viento. A pesar de ello, los acampados han trabajado sin descanso para minimizar los daños.
Resistencia y planes de futuro
La protesta no solo se mantiene, sino que busca expandirse. Juan Díaz, portavoz de Izquierda Revolucionaria en Madrid, ha declarado: "Lo que estamos planteando es empezar a constituir un grupo motor aquí para extender la huelga general a los barrios". Además, ha advertido que si se intenta desalojar Sol, las movilizaciones futuras serán mayores.
Las autoridades meteorológicas han alertado sobre posibles balsas de agua, colapsos en autovías y accidentes. Se recomienda extremar la precaución y evitar desplazamientos innecesarios.
A pesar de las inclemencias, los acampados han mostrado su determinación de continuar luchando por el derecho a una vivienda digna. La situación sigue en desarrollo, con los manifestantes firmes en su propósito de mantener la acampada y ampliar el movimiento.
