Un nuevo episodio de violencia protagonizado por agentes federales de inmigración ha sacudido Nueva York. Este jueves, efectivos del ICE dispararon e hirieron a un hombre dentro de su vehículo en el barrio de Marble Hill, en presencia de un niño de 5 años que se encontraba en el mismo automóvil. El suceso, confirmado por el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, la policía local y varios testigos, reaviva las críticas contra la estrategia de deportaciones del Gobierno de Donald Trump.
Negociaciones fallidas y exigencias del alcalde
Tras conocerse los hechos, Mamdani reveló que mantuvo conversaciones telefónicas con el presidente Trump y con el secretario de Seguridad Nacional, Mullin, para intentar liberar al hombre herido. "Esas negociaciones no tuvieron éxito", lamentó el alcalde en una rueda de prensa. Mamdani fue contundente al reclamar la salida del ICE de la ciudad: "Queremos al ICE fuera de nuestra ciudad, fuera de nuestras escuelas, fuera de nuestros hospitales, fuera de nuestras calles y lejos de nuestros niños". Además, advirtió que estas operaciones "hacen que la ciudad sea menos segura".
El menor, que resultó ileso físicamente, fue localizado por la policía de Nueva York con un familiar tras una verificación de bienestar, según informó la comisionada Jessica Tisch. El herido, un hombre de 28 años con antecedentes penales, fue trasladado a un hospital local donde recibe atención.
Versión oficial y contexto de violencia
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la actuación alegando que los agentes realizaban una "operación de control dirigida" en el Bronx para detener a un inmigrante indocumentado de la República Dominicana con historial delictivo. Según el DHS, durante el incidente un agente disparó su arma e hirió al sospechoso, a quien se le prestó asistencia inmediata. "El individuo está vivo y se encuentra en un hospital local", señaló el comunicado.
Testigos presenciales describieron una escena tensa. Pedro Almarez, trabajador de un restaurante cercano, relató que escuchó disparos y al salir vio a numerosos agentes del ICE y "tres o cuatro vehículos" en el lugar. Según su testimonio, la policía de Nueva York llegó unos diez minutos después y el hombre no fue sacado del coche hasta que arribó una ambulancia. En el área acordonada, una mujer gritó a los agentes que se estaban "llevando a nuestros hijos".
Este incidente se suma a una serie de episodios violentos desde que Trump asumió el poder. Según datos recopilados, agentes federales de inmigración han disparado contra al menos 21 personas, causando siete muertes, lo que ha desencadenado protestas en todo el país. Los críticos sostienen que la intensificación de las deportaciones ha derivado en un aumento de los enfrentamientos y acusan a la administración de no exigir responsabilidades a los agentes implicados.
Mientras el herido permanece hospitalizado y el niño se encuentra a salvo con un familiar, la polémica por el accionar del ICE en Nueva York continúa escalando, con el alcalde Mamdani manteniendo su exigencia de que la agencia federal cese sus operaciones en la ciudad.
