
Sánchez responde a Meloni por críticas migratorias con datos de Frontex
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido a las críticas de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, sobre la gestión migratoria de España. En su respuesta, Sánchez ha destacado que Italia recibió más del doble de inmigrantes irregulares que España, según datos de Frontex.
La respuesta se produce después de que el Ejecutivo italiano criticara la gestión española de la crisis migratoria en Ceuta, llegando a proponer la expulsión de España del espacio Schengen. Sánchez ha difundido su mensaje a través de las redes sociales, apelando a las obligaciones de los Estados miembros de la UE y a las estadísticas disponibles.
«La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos no», ha afirmado el jefe del Ejecutivo. Junto a esta declaración, Sánchez ha expuesto las cifras de llegadas de inmigrantes irregulares registradas por Frontex entre 2021 y 2026.
Según los datos difundidos por Sánchez, Italia recibió 478.600 inmigrantes irregulares en ese periodo. La ruta de los Balcanes occidentales contabilizó 340.600 entradas, mientras que Grecia registró 259.800. Por España accedieron 234.760 personas y la frontera oriental acumuló 48.000 llegadas.
«No es tiempo de dividir, es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida», ha añadido Sánchez después de las críticas del Gobierno italiano. La dirigente italiana calificó de «impactantes» las imágenes procedentes de Ceuta y afirmó que «la inmigración ilegal descontrolada supone una amenaza real para la seguridad de las fronteras de Europa».
La primera reacción oficial del Gobierno español no llegó directamente por boca de Sánchez, sino a través del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. El responsable de la diplomacia española convocó al embajador de Italia en España para trasladarle la protesta del Ejecutivo por la propuesta de apartar a España del espacio común europeo.
La crisis migratoria en Ceuta ha generado un tenso intercambio entre ambos países, con reproches y llamados a la unidad europea. Mientras tanto, las cifras de Frontex muestran que Italia ha sido uno de los países más afectados por la inmigración irregular en los últimos años, superando ampliamente a España en número de llegadas.
La respuesta de Sánchez busca rebatir las críticas italianas con datos objetivos, subrayando que España no es el principal punto de entrada de inmigrantes irregulares en la UE. El presidente del Gobierno ha insistido en la necesidad de mantener la cohesión europea frente a los desafíos migratorios.
Por el momento, no se ha informado de una respuesta oficial de Italia a las declaraciones de Sánchez. El cruce de acusaciones refleja las tensiones dentro de la UE sobre cómo gestionar la presión migratoria en las fronteras del sur.
La situación en Ceuta sigue siendo motivo de preocupación, con nuevos intentos de entrada y disturbios, según informaciones recientes. La gestión migratoria se ha convertido en un tema central en la agenda política europea, con posturas divergentes entre los Estados miembros.
Sánchez ha querido dejar claro que España cumple con sus obligaciones europeas y que los datos no respaldan las críticas recibidas. Su mensaje busca reforzar la posición española ante la comunidad internacional y evitar que la crisis de Ceuta dañe la imagen del país.
La polémica entre España e Italia pone de manifiesto las dificultades para alcanzar una política migratoria común en la UE. Mientras tanto, los líderes europeos deberán abordar este desafío con unidad y solidaridad, tal como ha reclamado Sánchez.
La respuesta de Sánchez ha sido contundente, pero también ha tendido la mano a la cooperación europea. El presidente del Gobierno ha insistido en que «no es tiempo de dividir», en un intento de rebajar la tensión y buscar soluciones conjuntas.
Las cifras de Frontex citadas por Sánchez son un elemento clave en su argumentación, ya que muestran que España no es el país con más llegadas de inmigrantes irregulares. Este dato contrasta con las críticas de Meloni, que había señalado a España como un ejemplo de gestión deficiente.
La crisis migratoria en Ceuta ha puesto a prueba las relaciones bilaterales entre España e Italia, dos países que tradicionalmente han mantenido una buena relación. Sin embargo, la presión migratoria ha generado roces que podrían afectar a la cooperación europea en este ámbito.
Por ahora, la respuesta de Sánchez se ha centrado en los datos y en la defensa de la legalidad europea, dejando de lado las descalificaciones personales. El presidente del Gobierno ha preferido apelar a la razón y a la unidad, en lugar de entrar en una espiral de reproches.
La situación sigue evolucionando, y no se descartan nuevas declaraciones por parte de ambos gobiernos. Mientras tanto, la UE observa con atención cómo se resuelve este conflicto diplomático, que podría sentar precedentes para futuras crisis migratorias.
En definitiva, Sánchez ha respondido a Meloni con datos y llamados a la unidad, en un intento de zanjar la polémica y centrar el debate en las soluciones. La gestión migratoria sigue siendo un desafío para Europa, y la cooperación entre Estados miembros será clave para abordarlo.
Por Redacción Tus Noticias Today
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