Rui Pinto, el hacker de Football Leaks, se esconde por miedo a ser asesinado

El portugués Rui Pinto, conocido por haber destapado el escándalo financiero del Manchester City a través de Football Leaks, ha anunciado que se traslada a un lugar desconocido ante el peligro que corre su vida. La decisión se produce después de que las autoridades portuguesas le retiraran su condición de testigo protegido y la protección policial que tenía asignada.

A través de un mensaje en su cuenta de X, Pinto explicó que el miércoles la comisión responsable del programa de protección de testigos de Portugal le comunicó que ponían fin a su participación en el programa y le retiraban la vigilancia policial. "Lo que me expone a sabiendas a una situación que pone en peligro mi vida", denunció el hacker.

"Dadas las circunstancias, no me queda más remedio que trasladarme, en los próximos días, a un lugar no revelado por un período de tiempo indefinido, debido a las múltiples amenazas de muerte que he recibido y al grave riesgo de que se produzca un intento de asesinato contra mi persona", añadió Pinto en su publicación.

Reacciones y consecuencias

Los abogados de Pinto confirmaron en un comunicado previo el fin de la protección y solicitaron a las autoridades portuguesas que reconsideraran su decisión. Argumentaron que "muchos de los procesos judiciales derivados de sus revelaciones siguen aún en curso", y citaron como ejemplo la reciente decisión de la comisión independiente de la Premier League en relación con el Manchester City.

La defensa del hacker anunció que presentará un recurso contra esta decisión. Además, Pinto ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos y ha pedido la colaboración de sus seguidores.

Football Leaks fue una filtración masiva de documentos confidenciales iniciada en 2015 que reveló contratos, transferencias y operaciones financieras de clubes, futbolistas y agentes del fútbol europeo, dando lugar a investigaciones en varios países. Afectó a clubes de toda Europa, entre ellos el Manchester City, acusado esta semana de más de 100 cargos de infracciones económicas, así como al PSG.

Pinto fue condenado en Portugal en 2023 a cuatro años de prisión suspendida por varios delitos relacionados con el acceso ilegal a correos y sistemas informáticos, además de un intento de extorsión. En Francia también recibió ese mismo año una condena de seis meses de prisión suspendida por acceder ilegalmente a correos electrónicos del PSG. Posteriormente, en 2026, fue absuelto en otro proceso relacionado con Football Leaks en el que se enfrentaba a 241 delitos.

La situación de Rui Pinto queda ahora en el aire mientras espera la respuesta a su recurso y se mantiene en un paradero desconocido por tiempo indefinido.