Rufián muestra un billete de 50 euros y desata el caos en el Congreso

La votación de los decretos de vivienda en el Congreso vivió este viernes un episodio insólito cuando el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, mostró un billete de 50 euros durante su intervención. El gesto, dirigido a atacar a Junts por su rechazo a las medidas del Gobierno, provocó que varios diputados saltaran de sus asientos con la intención de hacerse con el dinero, obligando a los alguaciles a intervenir para contenerlos.

Según relatan testigos presenciales, aunque las cámaras no captaron el momento, algunos parlamentarios se abalanzaron hacia la tribuna, y los alguaciles presentes en el hemiciclo tuvieron que emplear la fuerza para sujetarlos. La acción de Rufián podría acarrearle una amonestación, ya que ha sido calificada como «una provocación» por algunos sectores.

Reacciones y consecuencias

Un alguacil comentó escuetamente sobre el gesto: «Es una temeridad». Por su parte, un diputado que tuvo que sujetar a un compañero explicó: «Él ya sabe el efecto que causa el dinero en muchos de los diputados, especialmente los de Junts, a los que miró a los ojos cuando enseñó el billete». Este mismo parlamentario admitió haber tenido dificultades para contenerse: «Y yo mismo tuve problemas para contenerme, ¿eh? Cincuenta eurazos, nada menos».

Tras su intervención, Rufián fue abordado en los pasillos del Congreso por diputados de diversos grupos que, con la excusa de felicitarle, podrían haber aprovechado para sustraerle el billete. El propio Rufián confirmó que al despedirse ya no lo llevaba consigo, y recordó que una situación similar le ocurrió el pasado mes de marzo.

Con ironía, el portavoz de ERC comentó: «No hay que culpar a la víctima jamás. Jamás. Pero yo admito que sabía a lo que me exponía. Soy de Santa Coloma, sabía que ese dinero no iba a volver conmigo». Estas declaraciones las hizo entre risas, restando gravedad al incidente.

El suceso ha generado expectación sobre posibles medidas disciplinarias contra Rufián, mientras que la sesión parlamentaria continuó con normalidad tras el altercado. La anécdota, sin embargo, ha quedado como uno de los momentos más comentados de la legislatura.