El PSOE ha iniciado conversaciones con otras fuerzas de izquierda para explorar candidaturas conjuntas al Senado de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El objetivo es claro: evitar que el Partido Popular revalide su mayoría absoluta en la Cámara Alta, que en los últimos años ha bloqueado la renovación de órganos constitucionales y ha impulsado comisiones de investigación contra el Gobierno. La iniciativa, confirmada por fuentes socialistas y de otros partidos, se encuentra en una fase embrionaria y afronta no pocas dificultades.
Primeros contactos y prioridades
Las negociaciones, según las mismas fuentes, ya han arrancado, aunque con la premura que impone la convocatoria electoral. La plataforma "Senadores y senadoras por la democracia", presentada el pasado martes en el Ateneo de Madrid, ha sido el catalizador de esta fórmula. Sus promotores aseguran mantener contactos con el PSOE, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Podemos, Más Madrid y Compromís. La intención es determinar a cuántas circunscripciones podría extenderse la fórmula, que podría alcanzar hasta 30. La prioridad se sitúa en Madrid, aunque en otros territorios como Baleares se da casi por seguro el acuerdo.
El precedente más cercano y exitoso se remonta a las elecciones generales de 2023, cuando PSOE, Sumar, Esquerra Unida y Ara Eivissa concurrieron juntos en Ibiza y Formentera y lograron arrebatar un senador al PP. Ese modelo es el que ahora se pretende replicar, aunque la dirección de Ferraz no estaría dispuesta a diluir las siglas del PSOE en la papeleta, según las fuentes consultadas. Cada partido mantendría su autonomía de voto en la Cámara Alta y no sería necesario pactar un programa electoral común.
Recepción en Moncloa y Ferraz
La propuesta ha tenido buena acogida tanto en La Moncloa como en la sede socialista de Ferraz, aunque admiten que el proyecto es aún muy incipiente. Las conversaciones se producen mientras el espacio a la izquierda del PSOE aún no ha resuelto cómo concurrirá al Congreso y los socialistas ultiman sus propias listas, que prevén ratificar en el comité federal del próximo 17 de octubre. Pese a las dificultades, la ambición de derribar la mayoría absoluta del PP anima a explorar todas las posibilidades. El tiempo, sin embargo, apremia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió el pasado martes la necesidad de un Parlamento con "una mayoría diferente, mucho más amplia", y esa es la razón de ser de la convocatoria electoral. La búsqueda de una mayoría progresista no solo en el Congreso, sino también en el Senado, se ha convertido en el eje de una estrategia que, por ahora, da sus primeros pasos.
