PP y Vox bloquean homenajes a Maricarmen, símbolo de la lucha por la vivienda

La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada de su casa en Madrid, ha desencadenado una nueva controversia política en España. El Partido Popular y Vox han rechazado las propuestas para guardar minutos de silencio en su memoria en varias instituciones, mientras que la oposición ha tenido que organizar homenajes por su cuenta. La historia de Maricarmen se ha convertido en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.

Rechazo en Madrid y Aragón

La propuesta de dedicar un minuto de silencio a Maricarmen llegó a los grupos parlamentarios de la Asamblea de Madrid la noche anterior al pleno del jueves 8 de octubre. Más Madrid la planteó a través de los canales habituales de comunicación entre formaciones, pero no obtuvo el respaldo del PP ni de Vox. Fuentes populares justificaron su negativa argumentando que lamentaban la muerte de la anciana, pero que no iban a contribuir a lo que consideran una utilización partidista de su caso.

Ante la falta de acuerdo, los diputados de Más Madrid y PSOE se reunieron en el patio de la Asamblea antes del inicio de la sesión. El homenaje, encabezado por Manuela Bergerot y Mar Espinar, concluyó con un aplauso en recuerdo de la fallecida.

La controversia se extendió a las Cortes de Aragón, donde la mayoría de PP y Vox impidió que prosperara una iniciativa similar. La propuesta fue presentada por la portavoz socialista, Pilar Alegría, y se votó en la Junta de Portavoces antes del pleno. PSOE, Chunta Aragonesista, Aragón-Teruel Existe e Izquierda Unida respaldaron el homenaje, mientras que PP y Vox votaron en contra. Desde el PSOE aragonés defendieron que la iniciativa pretendía expresar respeto hacia una mujer cuya historia se ha convertido en símbolo de las dificultades que afrontan miles de ciudadanos para conservar su vivienda. La falta de consenso provocó momentos de tensión durante la sesión.

Enfrentamiento en el Ayuntamiento de Madrid

La situación también se trasladó al Ayuntamiento de Madrid, donde se vivió un duro enfrentamiento entre el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y los grupos de la oposición. Más Madrid y PSOE habían solicitado un reconocimiento institucional, pero ante la ausencia de una convocatoria oficial decidieron organizar su propio minuto de silencio durante el pleno extraordinario celebrado en el Palacio de Cibeles.

Los concejales de ambas formaciones se levantaron de sus asientos mostrando imágenes de Maricarmen. La portavoz socialista, Reyes Maroto, anunció que dedicarían parte de su turno de intervención a recordar a la anciana y reprochó al Gobierno municipal su negativa a sumarse al homenaje. También reclamó medidas para proteger a las familias amenazadas por la pérdida de sus hogares.

La reacción del alcalde fue especialmente dura. Almeida calificó de "buitres" y "carroñeros" a los representantes de la izquierda, a quienes acusó de convertir el fallecimiento en una estrategia política. El regidor aseguró que lamentar la muerte de Maricarmen es compatible con cuestionar la actuación del Gobierno central en materia de vivienda. Además, criticó que el homenaje improvisado por la oposición hubiera durado, según su versión, únicamente 40 segundos. Por su parte, Reyes Maroto defendió que la ciudad debía recordar a Maricarmen y asumir un compromiso para impedir que otras personas mayores y vulnerables atravesaran situaciones semejantes.

Diferencias entre instituciones

La respuesta fue diferente en Les Corts Valencianes, donde se acordó celebrar un minuto de silencio en memoria de Maricarmen con el respaldo de PP, PSPV-PSOE, Compromís y Vox. Sin embargo, la mayor parte de los diputados de Vox se ausentaron durante el homenaje, dejando sus escaños vacíos mientras los representantes de las demás formaciones participaban en el acto.

El Senado tampoco quedó al margen de la controversia. El socialista Juan Espadas solicitó guardar un minuto de silencio por Maricarmen, pero la petición fue rechazada desde la Presidencia de la sesión, al considerar que no existían precedentes para este tipo de reconocimiento. Ante esta decisión, representantes de la oposición guardaron silencio en su memoria, mientras dirigentes del PP y Vox permanecieron sentados.

Un símbolo de la lucha contra los desahucios

Más allá del enfrentamiento político, el fallecimiento de Maricarmen ha provocado movilizaciones ciudadanas en diferentes puntos de España. La mujer había vivido durante más de 70 años en su vivienda de Madrid y fue desahuciada el 23 de septiembre. Su situación despertó una importante reacción social y llevó a colectivos en defensa del derecho a la vivienda a movilizarse para reclamar una solución.

De hecho, Maricarmen tenía previsto formalizar este jueves un nuevo contrato de alquiler asequible que le habría permitido regresar a su antiguo hogar. Sin embargo, falleció antes de poder hacerlo. Su historia se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de las protestas contra los desahucios y de las reivindicaciones para garantizar una vivienda digna, especialmente entre las personas mayores y en situación de vulnerabilidad.

La polémica sobre los minutos de silencio evidencia que su muerte no solo ha conmocionado a numerosos ciudadanos, sino que también ha situado nuevamente la política de vivienda en el centro de la confrontación entre los partidos.