Pisto sin pisto en comedores de Córdoba: familias indignadas

Un plato de pisto servido en comedores escolares de Córdoba ha desatado la indignación de las familias. El contenido de una bandeja destinada a 15 alumnos, al ser colado, apenas dejaba dos cucharadas de verdura: el resto era caldo. Los niños describieron la comida como "una comida rarísima, un huevo cocido con líquido rojo", cuando el menú preveía huevo duro con pisto.

Este episodio, ocurrido el pasado viernes y difundido en redes sociales por la Asociación Sindical Docente Asadián, ha sido la gota que colma el vaso para muchas familias que ya venían denunciando menús escasos, errores en los platos y raciones insuficientes por parte de la empresa Mediterránea de Catering SL, contratada por la Junta de Andalucía para gran parte de los colegios públicos de la ciudad.

Investigación y quejas formales

La Junta de Andalucía ha reaccionado abriendo un expediente informativo para recabar datos sobre lo sucedido en tres colegios, según ha comunicado. Las comisiones de comedor de los centros habían trasladado las quejas de las familias, y algunas direcciones han enviado escritos oficiales a la Delegación de Educación.

Las familias expresan su "preocupación absoluta" por la alimentación de sus hijos y exigen que el menú escolar sea el adecuado. Algunas han escrito directamente a Mediterránea de Catering, que en un mensaje de respuesta les recomienda poner una queja formal en el centro para que llegue al departamento correspondiente.

La Plataforma de AMPAS de la escuela pública Niñ@ del Sur ya denunció la semana pasada "el caóticamente continuista comienzo de curso" de la empresa, señalando menús insuficientes, errores en la fruta (peras y manzanas en lugar de nectarinas y plátanos) y ratios de monitoraje que "bordean lo ilegal". Según la plataforma, en menos de dos semanas de curso se han presentado "cientos de quejas" en muchos colegios públicos donde opera Mediterránea.

Para canalizar las denuncias, la plataforma ha habilitado una Comisión de Comedores Escolares que recoge los testimonios de familias y personal, y los traslada a las AMPA y a las instituciones responsables mediante procedimiento administrativo, manteniendo el anonimato de los denunciantes.

El estado actual es de investigación por parte de la administración educativa, mientras las familias continúan reclamando una solución que garantice una alimentación adecuada para los menores en los comedores escolares.