La energía solar enchufable ha irrumpido con fuerza en el mercado británico. Los kits de Octopus Energy, que se conectan directamente a un enchufe doméstico, se han agotado en dos ocasiones en menos de un mes, después de que las primeras 500 unidades volaran en apenas dos semanas. El fenómeno refleja un interés creciente por el autoconsumo accesible para quienes no pueden instalar paneles en un tejado propio.
Un sistema simple y asequible
El concepto es tan sencillo como innovador: uno o dos paneles solares, un microinversor y un cable permiten inyectar la electricidad generada directamente en la instalación eléctrica de la vivienda. No se requiere una instalación fotovoltaica convencional ni contratar a un instalador, siempre que se cumpla con la normativa británica que autorizó estos equipos el 27 de agosto de 2026.
Los precios parten de 450 libras por un panel y 650 libras por dos, incluyendo los soportes y componentes necesarios. La potencia máxima permitida es de 800 W, y el Gobierno estima que puede cubrir alrededor del 20% del consumo de un hogar medio, con un ahorro anual de hasta 110 libras. Octopus maneja un rango más amplio, entre 50 y 150 libras anuales.
Demanda supera previsiones
La respuesta comercial ha sido contundente. Según los datos de la compañía, el 89% de los clientes ha elegido la configuración de dos paneles, lo que sugiere una preferencia por maximizar la generación. El primer lote de 500 unidades se agotó en dos semanas, y la empresa ha tenido que reponer existencias por segunda vez en menos de cuatro semanas.
Este éxito coincide con un incremento del 4% en el límite regulado de precios de la energía en Reino Unido, lo que aumenta el atractivo de cualquier tecnología que reduzca la dependencia de la red.
Portabilidad y futuro almacenamiento
Una de las ventajas clave de estos kits es su portabilidad. A diferencia de una instalación tradicional, se pueden desmontar y trasladar si el usuario cambia de vivienda, lo que los hace ideales para inquilinos o residentes en pisos con espacio exterior limitado.
Octopus Energy ya trabaja en una batería denominada Nook Cube, cuyo lanzamiento está previsto para el primer trimestre de 2027. Sin embargo, la normativa actual no autoriza automáticamente las baterías plug-and-play, por lo que su comercialización dependerá de nuevos desarrollos regulatorios.
En condiciones favorables, un sistema de 800 W puede generar entre 500 y 800 kWh al año. No obstante, no sustituye a una instalación fotovoltaica convencional de varios kilovatios, sino que ofrece una puerta de entrada económica al autoconsumo. El rápido agotamiento de los primeros lotes sugiere que la simplicidad y el bajo coste pueden ser motores clave en la próxima etapa de la energía solar doméstica.
