Alt-Neandertales de Burgos fabricaban herramientas de hueso estandarizadas

Neandertales de Burgos fabricaban herramientas de hueso estandarizadas

Neandertales de Burgos fabricaban herramientas de hueso estandarizadas

Un equipo de investigadores de la Universidad de Burgos y la Fundación Atapuerca ha publicado el primer análisis detallado de los retocadores de hueso hallados en la cueva de Valdegoba, en el municipio de Huérmeces (Burgos). El estudio, publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, demuestra que los neandertales fabricaban y reutilizaban herramientas de hueso de forma estandarizada y planificada.

El yacimiento, ocupado por neandertales durante el Paleolítico Medio, ha proporcionado 38 fragmentos óseos utilizados como herramientas para retocar útiles de piedra. Los investigadores examinaron más de 12.000 fragmentos de fauna para identificar estos retocadores, que presentan marcas características de impacto contra la piedra.

Selección y modificación deliberada

Los resultados muestran que los neandertales no aprovechaban cualquier resto de animal, sino que aplicaban criterios selectivos basados en el tamaño, la ergonomía y la funcionalidad. La mayoría de los retocadores proceden de huesos largos, especialmente húmeros, y de especies de tamaño mediano, lo que indica una elección consciente.

Además, algunos fragmentos presentan fracturas intencionadas para mejorar el agarre, lo que sugiere que los neandertales modificaban activamente los huesos para adaptarlos a su mano. La morfología de varios retocadores es muy similar entre sí, apuntando a una forma preferida o estandarizada.

Reutilización y planificación

El estudio revela que el 76,3% de los retocadores tienen una sola zona de uso, pero nueve presentan dos áreas y uno llega a tener tres. Esto indica que algunos instrumentos fueron reutilizados, bien en una misma sesión de talla o en distintas ocasiones. La presencia de marcas de uso sobre hueso seco en varios ejemplares implica que los fragmentos no siempre se utilizaban inmediatamente después del procesamiento de la carcasa.

Los neandertales guardaban o dejaban los huesos, y en visitas posteriores los recuperaban para usarlos como herramientas. Esta conducta, junto con las evidencias de reutilización, apunta a una gestión de los recursos a lo largo del tiempo y a una cierta previsión.

Comparativa europea

Los autores compararon las dimensiones de los retocadores de Valdegoba con los de más de veinte yacimientos del Paleolítico Medio europeo. En longitud, Valdegoba (media 84,99 mm) se sitúa en un rango intermedio, similar a Prado Vargas, Cueva Morín o El Castillo. En anchura, la media (26,93 mm) también es intermedia, cerca de Covalejos o Axlor.

A pesar de las diferencias métricas, los patrones de uso son muy similares: las áreas activas se localizan preferentemente en los bordes laterales, y cuando hay varias, se disponen de manera homogénea. Esta regularidad sugiere que existía una forma compartida de utilizar estos instrumentos.

Implicaciones para el conocimiento neandertal

Los investigadores señalan en sus conclusiones: El estudio de los retocadores óseos de Valdegoba pone de relieve la sofisticación y adaptabilidad de la tecnología neandertal, mostrando estrategias deliberadas en la selección, uso y reutilización del hueso como material versátil para la fabricación de herramientas, de una manera comparable a la explotación sistemática de recursos óseos documentada durante el Paleolítico Superior.

Esta afirmación es relevante porque durante mucho tiempo se consideró que el trabajo intensivo del hueso era una innovación propia de los humanos modernos. Valdegoba demuestra que, al menos en el norte de la península ibérica, los neandertales ya habían desarrollado prácticas que anticipan las de sus sucesores.

El trabajo también apunta a que la cueva fue ocupada en diferentes estaciones del año, y la reutilización de huesos en distintos momentos respalda la idea de que los grupos neandertales volvían periódicamente al mismo lugar. En definitiva, los 38 retocadores de Valdegoba son la prueba de que, hace más de 70.000 años, un grupo de neandertales del interior de la península ibérica ya gestionaba sus herramientas de hueso con una lógica tecnológica que merece ser reconocida como propia de una especie inteligente, planificadora y adaptativa.

Por Redacción Tus Noticias Today

Ver noticia original