Unos 45.000 estudiantes y escolares alemanes participaron el pasado viernes 25 de septiembre en el cuarto día de acción nacional contra la reintroducción del servicio militar obligatorio (Wehrpflicht), según los organizadores. Las protestas se extendieron por cerca de 100 ciudades, desde Berlín y Hamburgo hasta Múnich, Colonia, Leipzig o Stuttgart, en una movilización descentralizada que exige la retirada de los planes gubernamentales de recuperar la mili, suspendida en 2011.
La chispa que encendió las marchas fueron las citaciones a Musterung, los exámenes médicos de aptitud, enviadas desde el verano a jóvenes de 18 años nacidos a partir de 2008. Muchos de los citados habían declarado un nulo interés, un “0 de 10”, en el cuestionario obligatorio sobre salud, educación e interés. La iniciativa Schulstreik gegen Wehrpflicht interpreta estas medidas como una reintroducción gradual del servicio militar.
Citaciones médicas y respuestas masivas
El Ministerio de Defensa confirma que la obligación de Musterung se aplica a todos los hombres nacidos después del 31 de diciembre de 2007, independientemente de lo que hayan respondido en el cuestionario. Bela Breitner, portavoz de la plataforma, declaró a dpa y otros medios: “Primero los cuestionarios, ahora las Musterungen obligatorias que debían empezar solo en julio de 2027. El Gobierno federal va en serio con la introducción gradual de la Wehrpflicht. Las respuestas a los cuestionarios muestran que los jóvenes no quieren ir a la Bundeswehr”.
Las cifras de participación varían según la fuente. Mientras los convocantes hablan de más de 45.000 participantes, la policía no ha publicado un balance nacional agregado y los datos regionales son inferiores: en Berlín se registró un pico de unos 3.400 manifestantes; en Kiel, 600; en Múnich, 700; en Núremberg, 400; en Stuttgart, 200; en Frankfurt, 180, y varios cientos en Hamburgo, según Tagesschau.
Además de las marchas, se produjeron acciones de protesta variadas. En Colonia hubo un ataque nocturno con pintura roja contra el Karrierecenter de la Bundeswehr; en Leipzig los manifestantes desviaron la ruta autorizada hacia la oficina de orientación militar y algunos se disfrazaron de representantes de la industria armamentística; en Magdeburgo se celebró un concierto. Los eslóganes más coreados fueron “Wir gehen nicht in eure Kriege” (“No vamos a vuestras guerras”), “Wehrpflicht ist Kanonenfutter” (“El servicio militar obligatorio es carne de cañón”) y “Bildung statt Bomben” (“Educación en vez de bombas”).
En Berlín, la policía informó de 16 detenciones y 11 denuncias por insultos, daños materiales y uso de símbolos inconstitucionales. Dos jóvenes de 17 y 19 años fueron detenidos por difamación contra el canciller Friedrich Merz. En Hamburgo, las protestas también se dirigieron contra el ejercicio militar “Red Storm Charlie”, que incluyó helicópteros, tanques y soldados en el centro urbano.
Contexto legal y próximos pasos
El marco de estas protestas es la Ley de Modernización del Servicio Militar, aprobada por el Bundestag el 5 de diciembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero. La norma obliga a todos los hombres de 18 años a responder el cuestionario, con sanciones de hasta 250 euros por incumplimiento, y prevé exámenes médicos generalizados y obligatorios a partir de mediados de 2027 en unos 24 centros. La Bundeswehr quiere pasar de unos 186.000 soldados activos a entre 255.000 y 270.000 activos y unos 200.000 reservistas hacia 2035, para cumplir los objetivos de la OTAN.
El Gobierno de coalición CDU/CSU-SPD insiste en la voluntariedad “el mayor tiempo posible”, pero no descarta activar una Bedarfswehrpflicht, el servicio obligatorio por necesidad, si no se alcanzan los objetivos de reclutamiento. La iniciativa estudiantil ha anunciado nuevas acciones: un concierto-manifestación ante la Puerta de Brandeburgo el 2 de octubre y una acción ante el Karrierecenter de la Bundeswehr en Berlín el 3 de octubre, además de sumarse a las movilizaciones del DGB el 26 de septiembre.
La plataforma Schulstreik gegen Wehrpflicht se presenta como autoorganizada y coordina las convocatorias a través de una web, comités locales de huelga escolar y conferencias nacionales, con un modelo similar a Fridays for Future. Entre sus impulsores y portavoces figuran estudiantes vinculados a la Juventud Socialista Obrera Alemana (SDAJ) y el Partido Comunista Alemán (DKP). Fuentes periodísticas y policiales de varios estados señalan que la SDAJ y la DKP desempeñaron un papel organizativo relevante, especialmente en la coordinación nacional y en regiones como Hesse. La secretaría federal de la SDAJ indicó que la organización se orientaría hacia las huelgas escolares ya en octubre de 2025, y la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) de Renania del Norte-Westfalia y Baviera ya ha señalado a grupos del espectro de “extrema izquierda” como presuntos “impulsores” en algunos lugares.
La iniciativa se declara abierta a todo el estudiantado que se oponga al servicio militar obligatorio, subrayando siempre su carácter autoorganizado. Entre los apoyos que respaldaron o se sumaron a las acciones figuran las representaciones estudiantiles de Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado y Berlín, sindicatos como GEW, ver.di-Jugend, DGB-Jugend, EVG Jugend e IG Metall Jugend, organizaciones juveniles como Jusos, Grüne Jugend, Linksjugend solid, SJD Die Falken, YUNA e IJV, grupos pacifistas y antimilitaristas como DFG-VK, Netzwerk Friedenskooperative e IPPNW, y secciones locales de Die Linke, además de algunos Comités Generales de Estudiantes universitarios y grupos como la Interventionistische Linke.
El movimiento estudiantil contra la Wehrpflicht mantiene su presión con nuevas convocatorias previstas para principios de octubre, mientras el Gobierno alemán no ha dado marcha atrás en su plan de reforzar la Bundeswehr.
