
Lago Powell cae a mínimo histórico: crisis del río Colorado
El lago Powell, el segundo embalse más grande de Estados Unidos, ha descendido a su nivel más bajo jamás registrado, una señal contundente de la crisis que enfrenta el río Colorado por la sequía. El nivel del embalse cayó a 3.519,91 pies, superando el mínimo histórico de 3.519,92 pies de abril de 2023, según datos de la Oficina de Recuperación de Estados Unidos.
Este nuevo récord se produce apenas nueve días después de que el lago Mead, el embalse más grande del país, también alcanzara su nivel más bajo desde su llenado. Ambos lagos, que forman un sistema de almacenamiento dividido por el Gran Cañón, contienen poco menos del 60% del agua total de la cuenca del río Colorado, y su reducción constante durante más de dos décadas evidencia la gravedad de la situación.
El río Colorado, que nace en las Montañas Rocosas y desemboca en el golfo de California, es una fuente vital para el suroeste de Estados Unidos. Suministra agua a unos 40 millones de personas y riega más de 2 millones de hectáreas de tierras agrícolas en siete estados: California, Arizona, Nevada, Nuevo México, Wyoming, Colorado y Utah. La sequía, el aumento de temperaturas y el consumo elevado han reducido su caudal en un 20% desde 2000.
Impacto en la generación de energía
Una de las principales preocupaciones es el efecto en la generación de energía hidroeléctrica. La represa Glen Canyon, que forma el lago Powell, produce electricidad para casi 500.000 hogares mediante sus ocho turbinas. Sin embargo, el nivel del agua se acerca al "nivel mínimo para generación de energía" de 3.490 pies, por debajo del cual las turbinas no podrían operar.
Brad Udall, investigador sénior sobre agua y clima de la Universidad Estatal de Colorado, advirtió que este "umbral alarmante" podría alcanzarse este año sin "medidas extraordinarias", como reducir las descargas de agua desde el embalse y las zonas río arriba. El escenario más crítico sería el "embalse muerto", por debajo de los 3.370 pies, cuando el agua dejaría de fluir río abajo.
Jack Schmidt, director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah, calificó la situación como "territorio inexplorado". Aunque considera difícil que se llegue al nivel de embalse muerto, señaló que se necesitarían "medidas drásticas" para evitarlo.
Respuesta de las autoridades y preparación local
La Oficina de Recuperación y el Departamento del Interior han manifestado su compromiso de reducir el riesgo de que los lagos Powell y Mead caigan por debajo de niveles críticos, con el fin de proteger la infraestructura esencial y satisfacer las necesidades de agua y energía de la cuenca.
Mientras tanto, ciudades como Phoenix y Tucson han tomado medidas para asegurar suministros de respaldo, según Sarah Porter, directora del Centro Kyl para Políticas del Agua de la Universidad Estatal de Arizona. Sin embargo, advirtió que las comunidades más pequeñas y las tribus podrían tener menos capacidad para acceder a fuentes alternativas.
El mínimo histórico del lago Powell ocurre mientras los siete estados que comparten el agua del río esperan conocer los recortes que impondrá el gobierno federal, cuyo plan se publicaría en los próximos días. Aunque El Niño podría traer más lluvias, los expertos coinciden en que se necesitará más de un invierno húmedo para superar la crisis. "Ni siquiera una capa de nieve récord este invierno será suficiente para sacarnos de la zona de peligro", concluyó Porter.
Por Redacción Tus Noticias Today
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