
La victoria de España en el Mundial y su significado en Gaza
La victoria de España en el Mundial tuvo un impacto profundo en Gaza, donde muchos palestinos la interpretaron como un gesto de solidaridad con su causa. Para quienes viven bajo asedio, el triunfo español fue mucho más que un logro deportivo: representó un reconocimiento a su existencia y una señal de esperanza.
La periodista Huda Skaik, desde Gaza, reflexiona sobre cómo el fútbol y la política siempre han estado entrelazados en su tierra. "Para cualquiera que diga que el deporte y la política nunca deben mezclarse, tengo una pregunta sencilla: ¿dónde has estado?", escribe. En Gaza, la política no se queda fuera de los estadios, sino que acompaña a las personas en su vida diaria.
Durante el torneo, muchos gazatíes sintieron afinidad con Egipto, su vecino árabe. Celebraban las victorias de jugadores como Mohamed Salah y Emam Ashour, y cantaban canciones egipcias. Cuando Egipto fue eliminado, la decepción fue generalizada, pero el entrenador Hossam Hassan dejó un mensaje contundente: "El fútbol, los jugadores, los medios y el deporte están para apoyar una causa humanitaria".
La solidaridad española
Tras la salida de Egipto, muchos gazatíes dirigieron su atención hacia España. No solo por su estilo de juego, sino por el apoyo constante que el país ha mostrado a Palestina en los últimos años. En los estadios españoles ondearon banderas palestinas, y en las calles de Madrid y Barcelona hubo manifestaciones masivas en favor de Gaza.
Uno de los gestos más recordados fue el de Lamine Yamal, quien ondeó una bandera palestina durante el desfile del título de La Liga con el Barcelona. Esos gestos llegaron hasta Gaza, donde algunos levantaron banderas españolas junto a las palestinas, no por abandonar su identidad, sino como muestra de gratitud.
España reconoció el Estado de Palestina en 2024, un paso que dio esperanza a los palestinos. Para muchos, que ese país ganara el Mundial fue una especie de justicia poética: un equipo que representa a una nación solidaria recibiendo el mayor premio del fútbol mundial.
Más allá del fútbol
La autora subraya que el fútbol siempre ha estado politizado, y que pedir a los palestinos que separen el deporte de la política es ignorar su realidad. "Cuando has vivido un genocidio, desplazamiento, asedio y pérdidas inimaginables, empiezas a ver el fútbol de otra manera", explica.
Para los gazatíes, los símbolos importan porque el reconocimiento es una forma de resistencia. "Cuando los aficionados españoles ondearon banderas palestinas, lo notamos. Cuando las calles españolas se llenaron de gente pidiendo justicia para Gaza, lo notamos", afirma.
La victoria de España no significa que todos los jugadores o aficionados compartan la misma política, pero sí demuestra que la solidaridad crea conexiones que van más allá de las estadísticas. "Las copas pertenecen a los campeones. La historia pertenece a quienes eligen la humanidad", concluye. Para muchos en Gaza, España ganó ambas cosas.
Este Mundial quedará en la memoria palestina no solo por el triunfo deportivo, sino por los gestos de apoyo que lo acompañaron. La solidaridad mostrada por España, desde las banderas hasta el reconocimiento oficial, dejó una huella imborrable en quienes siguen luchando por ser vistos.
Por Redacción Tus Noticias Today
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