La acampada por la vivienda en Sol continuará pese a acuerdo por Maricarmen

La acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol de Madrid desde este sábado se mantendrá más allá de que se logre un acuerdo para Maricarmen, la octogenaria desahuciada esta semana en el distrito de Retiro, o de lo que disponga el Real Decreto. Así lo ha confirmado el Sindicato de Inquilinas, que insiste en que el conflicto habitacional exige soluciones estructurales y no solo respuestas puntuales.

La portavoz del sindicato en Madrid, Carolina Vilariño, ha explicado que la protesta continuará porque "esto va más allá de Maricarmen. El Real Decreto es el primer paso, los contratos indefinidos son fundamentales". Sus declaraciones se han producido a las puertas de la reunión que se celebra en la sede de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS Madrid) entre representantes de Urbagestión, la empresa propietaria de la vivienda, y del entorno de la anciana.

Un problema que trasciende el caso individual

Vilariño ha recalcado que la acampada ha servido para demostrar "la importancia de que las personas no estén solas" frente a situaciones de desahucio. En este sentido, ha señalado que junto a la abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, se va a "apoyar en todo lo que pida" a la octogenaria, ya que es "la manera en la que se equilibra la diferencia de poder que hay" entre ella y la empresa propietaria.

La representante sindical ha insistido en que la movilización no tiene fecha de caducidad y que se irá evaluando día a día. "La acampada va a continuar e iremos viendo cómo van avanzando los días porque estamos yendo día a día, paso a paso, según cómo va cambiando también todo", ha concluido.

El encuentro de este lunes, mediado por profesionales de la EMVS Madrid, busca alcanzar una solución para Maricarmen, que fue desalojada de la vivienda en la que había residido durante 71 años. No obstante, el Sindicato de Inquilinas sostiene que su lucha no se limita a este caso concreto y que seguirá reclamando medidas que garanticen la estabilidad residencial para evitar que se repitan situaciones similares.

La protesta en la céntrica plaza madrileña se mantiene a la espera de los resultados de la reunión, pero con la advertencia de que la presión social continuará hasta que se aborden las causas profundas de la crisis habitacional.