
Invasión de medusas detiene tres reactores de una central nuclear francesa
La invasión de medusas en las fuentes de refrigeración de la central nuclear de Gravelines, en el norte de Francia, ha obligado a la eléctrica pública EDF a detener tres de sus seis reactores como medida de seguridad. La compañía ha asegurado que la situación no entraña ningún riesgo para la seguridad de las instalaciones, el personal o el medio ambiente.
El protocolo de la central ha llevado a adoptar "medidas preventivas" que se han traducido en la "parada automática" de la producción de las unidades 3 y 4. Además, el equipo de explotación ha detenido la unidad número 2 y ha reducido a la mitad la producción de la número 1, adaptándose de manera preventiva a la evolución de la situación. El reactor número 5 ya estaba detenido por mantenimiento, por lo que la central queda con un único reactor en marcha.
La central, situada en las costas del Canal de la Mancha, entre Calais y Dunkerque, se refrigera con agua del Atlántico. La llegada masiva de medusas ha afectado a las fuentes de alimentación de las turbinas de bombeo de agua, un problema que ya había ocurrido en el pasado. El año pasado, un episodio similar perturbó la puesta en marcha de la central durante dos semanas.
Según la prensa local, los pescadores de la zona habían lanzado una campaña en los últimos días para evitar la llegada de las medusas a las fuentes de alimentación, lo que les permitió recuperar 26 toneladas este lunes. A pesar de estos esfuerzos, la afluencia de medusas ha sido suficiente para obligar a la parada de los reactores.
EDF ha insistido en que "esta situación no entraña ninguna consecuencia sobre la seguridad de las instalaciones, del personal o del medio ambiente", pero ha recordado que el protocolo de la central obliga a adoptar medidas preventivas ante este tipo de eventos. La central de Gravelines es una de las más importantes de Francia, ya que produce el 60 % de la electricidad de la región Norte.
La parada de los reactores se produce en un contexto en el que otras centrales nucleares europeas también han enfrentado problemas relacionados con el cambio climático, como la bajada de los niveles de agua en los ríos. Sin embargo, en este caso, la causa ha sido la proliferación de medusas, un fenómeno que se ha vuelto más frecuente en los últimos años.
La compañía no ha precisado cuándo se podrían reanudar las operaciones en los reactores detenidos, pero ha asegurado que se está trabajando para restablecer la producción de manera segura. Mientras tanto, la central continúa operando con un solo reactor, lo que podría afectar al suministro eléctrico de la región si la situación se prolonga.
Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante fenómenos naturales, y subraya la importancia de contar con protocolos de seguridad robustos para hacer frente a situaciones imprevistas. La central de Gravelines ha demostrado en el pasado su capacidad para gestionar este tipo de emergencias, y se espera que pueda superar esta nueva crisis sin mayores contratiempos.
La invasión de medusas es un recordatorio de que el cambio climático y la alteración de los ecosistemas marinos pueden tener efectos directos sobre la infraestructura energética. Las autoridades y las empresas del sector deberán seguir trabajando en medidas de prevención y adaptación para minimizar el impacto de estos fenómenos en el futuro.
Por Redacción Tus Noticias Today
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