Informe: EE.UU. atacó fragata iraní sabiendo que estaba desarmada

Un informe basado en las últimas comunicaciones de la fragata iraní IRIS Dena revela que la tripulación advirtió a Estados Unidos que la embarcación estaba desarmada antes de ser atacada por la Armada estadounidense a inicios de marzo de 2026. El ataque dejó un saldo de 104 marinos fallecidos y 32 heridos en aguas cercanas a Sri Lanka, fuera de zona de guerra.

La fragata regresaba de ejercicios navales organizados por la India en la bahía de Bengala cuando fue impactada. Los registros de las comunicaciones, obtenidos tras labores de recuperación, confirman que la tripulación alertó sobre la condición desarmada del buque.

La advertencia ignorada

En los instantes previos a la agresión, los tripulantes comunicaron: «No somos un buque militar, no estamos armados en absoluto y hemos venido en una misión de entrenamiento». Este estatus fue confirmado por las autoridades marítimas y portuarias de Sri Lanka.

El director del Centro de Abogados Judiciales de Irán, Hasan Abdolianpur, indicó que los audios confirman que la tripulación advirtió a EE.UU. sobre la condición de la embarcación. Explicó que las grabaciones sirvieron para respaldar la preparación de un caso legal y una defensa adecuada, catalogado como crimen de guerra.

El 4 de marzo de 2026, el Dena navegaba a 19 millas náuticas de la costa de Galle cuando un torpedo Mark 48, disparado desde el submarino estadounidense USS Charlotte, impactó contra el casco.

Abdolianpur denunció que las normativas del derecho internacional exigen prestar asistencia humanitaria a los sobrevivientes tras cualquier incidente marítimo, un protocolo que la Armada estadounidense omitió al perpetrar un segundo ataque que bloqueó las labores de rescate para los 136 tripulantes a bordo.

Declaraciones y reacciones

Ante las declaraciones públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien llegó a bromear sobre el ataque, el representante judicial iraní catalogó al mandatario de criminal y señaló la gravedad de admitir una agresión de esta magnitud contra una nave desarmada.

En una conferencia republicana en marzo de 2026, pocos días después del ataque, Trump relató que le había preguntado a los mandos militares estadounidenses por qué no capturaron la embarcación en lugar de destruirla. Entre risas de los asistentes, declaró: «Dije: ¿Por qué no simplemente capturamos el barco? Lo podemos usar. ¿Por qué lo hundimos?'. Me dijeron que era más divertido hundirlo».

El caso sigue en preparación mientras las autoridades iraníes buscan justicia por lo que consideran una violación flagrante del derecho internacional.