Un investigador independiente ha identificado un posible planeta en torno a una estrella a 116 años luz de la Tierra, utilizando inteligencia artificial para analizar archivos públicos del telescopio TESS de la NASA. El hallazgo, aún no confirmado, ha llevado al equipo del telescopio a programar una observación detallada de la estrella TIC 4206066 entre el 31 de octubre y el 26 de noviembre de 2026.
Pavel Rabtsevich, afincado en Tarragona (España), empleó Claude Code, el agente de programación de Anthropic, para revisar los datos de TESS. Detectó un patrón de atenuación en el brillo de la estrella: cada 3,18 días, la luz disminuye aproximadamente un 0,05% durante dos horas. Este comportamiento, repetido en 23 tránsitos registrados en 2018, 2020 y 2025, sugiere la presencia de un cuerpo con un radio 1,4 veces el terrestre, lo que lo convertiría en una super-Tierra.
Un segundo candidato y análisis exhaustivo
El análisis también reveló un segundo indicio, más débil, de un objeto con 2,2 radios terrestres y un período orbital de 11,13 días. Rabtsevich publicó un preprint el 25 de septiembre de 2026 en Zenodo, donde cifra la probabilidad de falso positivo entre el 3% y el 4%, sin reclamar validación estadística definitiva.
El método incluyó el uso de modelos de IA como Opus 5.5 y Fable 5.1 para descargar datos, buscar señales, ajustar tránsitos y descartar falsos positivos. En total, se realizaron 74 análisis en dos semanas, revisados por Codex y sesiones de agentes independientes. Un test clave consistió en ocultar un año completo de observaciones, predecir los tránsitos con los otros dos y verificar su coincidencia: los tres intentos fueron exitosos.
- Estrella: TIC 4206066, enana de tipo K.
- Distancia: 116 años luz.
- Señal principal: atenuación del 0,05% cada 3,18 días.
- Radio candidato: 1,4 radios terrestres.
- Señal secundaria: 2,2 radios terrestres, período de 11,13 días.
Observación confirmatoria y protocolo preregistrado
La solicitud de observación fue aceptada y figura como programa número 100 en la lista de objetivos discrecionales de TESS, gestionada por el MIT, con mediciones cada dos minutos. El 6 de octubre, Rabtsevich depositó un protocolo preregistrado que fija nueve tránsitos predichos para la señal principal y tres para la secundaria, con un margen de cuatro minutos y cuatro resultados posibles definidos de antemano.
El propio investigador advierte que, incluso si los tránsitos se confirman en noviembre, esto solo reforzaría la hipótesis, pero no probaría la existencia del planeta. La confirmación requeriría observaciones con otros instrumentos. En sus palabras: "Retrouver un signal dans le secteur 110 ne prouverait pas qu'il s'agit d'une planète, et un résultat indécis ne montrerait pas que ce n'en est pas une".
El caso permanece abierto. La comunidad científica espera los datos de la observación de TESS para evaluar si el parpadeo de TIC 4206066 esconde realmente un nuevo mundo.
