García Linera denuncia la "servidumbre voluntaria" de Europa ante Trump

El intelectual boliviano Álvaro García Linera ha publicado un análisis en el que sostiene que las élites tecnócratas de la Unión Europea mantienen una postura de "servidumbre voluntaria" ante la política imperialista de Donald Trump, sumiendo al continente en una grave pérdida de soberanía. Según su diagnóstico, Washington ha convertido a Groenlandia en un protectorado militar y de recursos críticos, al tiempo que somete a Europa económicamente mediante la dependencia energética, la imposición de aranceles y el aumento del gasto militar en beneficio de la industria armamentística norteamericana.

Groenlandia y el control de los recursos

García Linera señala que el Reino de Dinamarca y Estados Unidos han firmado un nuevo tratado que, de facto, convierte a Groenlandia en un protectorado militar estadounidense. Aunque ya existía un acuerdo de 1951 que permitía a EE.UU. construir bases en la isla, el nuevo texto va mucho más allá: autoriza la construcción de bases sin necesidad de autorización danesa o groenlandesa, así como el desplazamiento de militares sin límite. El documento establece un derecho a perpetuidad de ocupación militar, navegación y sobrevuelo sobre los 2.166.086 km² de Groenlandia.

Además, ni Dinamarca ni Groenlandia podrán acordar inversiones en "áreas sensibles" —minerales y tierras raras— con países que no sean miembros de la OTAN. Groenlandia posee reservas estimadas en 36 millones de toneladas de tierras raras, además de depósitos de uranio, grafito, galio, neodimio, tungsteno, cobalto, cobre, oro y plata. Según el autor, serán las empresas norteamericanas las que aprovechen esta "área de exclusión".

El texto recoge que Trump ha calificado el acuerdo como garantía de un "control permanente de seguridad" sobre Groenlandia, mientras la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha afirmado que el tratado "reconoce la soberanía territorial del reino".

Dependencia energética y costes económicos

El análisis sostiene que el servilismo de Bruselas hacia Washington no es nuevo y se remonta al silencio ante la voladura de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en septiembre de 2022. Según García Linera, esta acción, promovida por el gobierno estadounidense, rompió el vínculo energético entre la UE y Rusia, que había garantizado energía barata durante décadas. La pérdida de abastecimiento equivalía a más del 100% del consumo anual de Alemania y cerca del 27% de toda Europa. Los subsidios europeos para contener los precios durante la crisis energética de 2022-2023 alcanzaron los 289.000 millones de euros.

Tras el cambio de proveedor, las empresas estadounidenses pasaron de suministrar el 6% del gas que compra la UE a proveer el 30%. El negocio ha movido 145.000 millones de euros hacia EE.UU. entre 2022 y 2026, y el coste extra para la UE —por compras a otros proveedores e inversión en infraestructura de LNG— se estima en 188.000 millones de euros, con la consiguiente pérdida estructural de competitividad industrial europea.

Aranceles, gasto militar y desregulación de datos

El autor denuncia que Trump ha establecido unilateralmente un arancel promedio del 10% a las exportaciones europeas, con los automóviles pagando el 15% y el acero y el aluminio el 50%. En la capitulación de julio de 2025 en Escocia, según el texto, Trump dictó a Ursula von der Leyen los tributos que la UE deberá pagar: compra de combustibles por 750.000 millones de dólares hasta 2028 e inversión europea en suelo estadounidense por 600.000 millones de dólares.

Asimismo, el gobierno de Trump ha excluido a las empresas estadounidenses del Impuesto Mínimo Global del 15% sobre las ganancias netas generadas en cada país, modificando el acuerdo original de la OCDE. Los perjudicados son los Estados con grandes mercados, como los europeos.

En materia digital, las leyes europeas de competencia y privacidad han provocado el disgusto de Trump y amenazas de restringir la presencia en suelo norteamericano de empresas europeas como Spotify, Siemens o DHL. Para complacer al "emperador", la presidencia irlandesa de la UE ha entregado a los Estados miembros un documento que propone modificar el Reglamento General de Protección de Datos para permitir que las empresas desarrolladoras de IA (OpenAI, Anthropic, Meta, Google) tengan derecho al uso ilimitado de los datos de todos los usuarios europeos sin necesidad de su consentimiento.

La propuesta de regeneración

García Linera concluye que Europa ha dado mucho al mundo, desde sus ideales de justicia y soberanía del siglo XVIII hasta la tecnología industriosa del siglo XIX o el horizonte socialista de la emancipación mundial. Sin embargo, sostiene que sus élites tecnócratas de derecha están ahogando la vitalidad histórica del continente y no tienen un proyecto esperanzador que no sea la glotonería de sus mercados.

Frente a este sometimiento, el autor urge a una rápida regeneración política desde las izquierdas que cabalgue con audacia los nuevos soportes del porvenir: el neoindustrialismo regional, el neoestatismo continental, el ecologismo responsable y la expansión de derechos materiales de la ciudadanía.