Fracaso de la fiesta universitaria en Puerto Real: 5.300 euros y nadie asiste

La plaza Rafael Alberti de Puerto Real acogió este viernes una fiesta de bienvenida a los universitarios organizada por el Ayuntamiento. El evento, que contó con cuatro DJs y una animadora, se prolongó durante seis horas, desde las 20:00 hasta las 02:00. A las dos horas de su inicio no había ningún asistente. El coste de la iniciativa, según la Plataforma de Contratación Pública, ascendió a 5.300 euros.

El Consistorio, liderado por Aurora Salvador y con Nazaret Ramírez como concejala de Fiestas, pretendía que la cita se convirtiera en un punto de encuentro para los estudiantes y en un escaparate de la hostelería local. «Esta fiesta es una oportunidad para disfrutar, conocer a otros estudiantes y descubrir la ciudad en la que pasarán el curso», había declarado la concejala en la presentación. Sin embargo, la convocatoria quedó desierta.

Un municipio sin vida universitaria

Puerto Real cuenta con un campus universitario en un entorno privilegiado al que cada día acuden miles de estudiantes. Pese a ello, la localidad carece de tradición universitaria y de una oferta de ocio que atraiga a los jóvenes. Con más de 40.000 habitantes, hasta hace apenas un año no disponía de una simple discoteca. Los vecinos han asumido que para salir de fiesta deben desplazarse a otras localidades como El Puerto, Cádiz o Chiclana.

La falta de ambiente nocturno se refleja en detalles como que los bares cierran los domingos. Los estudiantes foráneos que cursan sus estudios en Puerto Real tampoco hacen vida en la Villa: optan por irse a Cádiz o a Jerez. La fiesta de este viernes, lejos de revertir esa dinámica, la confirmó.

A las 21:30, hora y media después del comienzo, la imagen del escenario vacío era elocuente. Ni siquiera había miembros del equipo de gobierno. Con el paso de las horas fueron llegando pequeños grupos de niños, en su mayoría menores de edad, pero ningún universitario. El espectáculo, que pretendía ser un punto de encuentro para los jóvenes, se convirtió en un bochorno.

El fracaso de la convocatoria ha reavivado el debate sobre las responsabilidades políticas. Algunos culpan al exalcalde José Antonio Barroso, que gobernó durante 28 años y ahora aspira a volver a presentarse. Otros consideran que el deterioro del municipio comenzó después de 2011, cuando Barroso dejó el Ayuntamiento, y señalan a sus sucesores: Maribel Peinado, Antonio Romero, Elena Amaya y la actual regidora, Aurora Salvador.

Más allá de las disputas partidistas, la realidad es que Puerto Real sigue sin vida universitaria y la iniciativa municipal, pese a su buena intención, no logró atraer a los estudiantes. El evento queda como un ejemplo del desencuentro entre la oferta institucional y los hábitos de ocio de la población joven.