
Recibe el diagnóstico de cáncer cérvix un año después de la citología, en Jerez: "Se podría haber evitado y ya no hay cura"
Antonia Macías, de 45 años, enfrenta terribles secuelas permanentes tras recibir un diagnóstico de cáncer cérvix un año después de su última citología. Esta situación ha desencadenado un grave impacto en su calidad de vida.
La negligencia en su atención médica, como se indica, ha resultado en que Macías dependa de una sonda, use pañales y necesite parches de fentanilo para manejar el dolor. Esta serie de complicaciones físicas refleja el costo personal de lo que podría considerarse un monitoreo adecuado y oportuno.
El caso de Antonia pone de manifiesto las consecuencias de un seguimiento deficiente en la salud reproductiva. Con un diagnóstico más temprano, existen posibilidades de que se hubiera podido evitar esta dolorosa situación.
La información disponible en el título y la descripción es limitada.
