
Francesca Albanese, el precio de la verdad
Francesca Albanese intenta mantener su trabajo como relatora especial de la ONU para Palestina. Sin embargo, enfrenta sanciones del gobierno de Trump que complican su situación laboral y financiera. Estas sanciones la incluyen en una lista que la priva de varios derechos económicos.
Entre las restricciones impuestas, Albanese no puede recibir su salario, abrir una cuenta corriente, usar tarjetas de crédito y, en general, efectuarse transacciones en la órbita económica de Washington. Esta situación la coloca en una posición delicada, ya que las entidades financieras que procesen pagos en su nombre arriesgan ser expulsadas del sistema bancario norteamericano.
Además, cualquier persona que intente apoyarla económicamente se enfrenta a penas severas, que pueden incluir hasta 20 años de prisión y multas que superan el millón de dólares.
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