La Policía Nacional ha puesto punto final a la investigación de la paliza fascista contra dos activistas de Ama Asturies en Oviedo. Un séptimo joven, de nacionalidad argentina y en situación irregular, ha sido identificado como partícipe espontáneo de la agresión y ya ha sido expulsado del país.
Los hechos se remontan a la madrugada del 11 de septiembre, durante las fiestas de San Mateo, cuando Rubén Rosón y Jorge Fernández fueron atacados en la Plaza de la Catedral. La investigación, llevada a cabo por la Brigada Provincial de Información, ha concluido que el ahora expulsado se sumó a la pelea de forma sobrevenida, sin pertenecer al grupo ultra que organizó el ataque.
Una agresión con móvil homófobo
El origen de la trifulca fue la recriminación de las víctimas a los agresores por haber retirado una bandera del colectivo LGTBI de la caseta de Fiestes Populares. Los seis jóvenes identificados inicialmente, vinculados a un grupo ultra de animación de un equipo de fútbol ovetense, se encuentran en libertad provisional acusados de delitos de odio y lesiones. Cinco de ellos fueron detenidos y el sexto declaró por videoconferencia desde Italia, donde estudiaba.
Las víctimas, ambos médicos, sufrieron heridas de consideración. Rubén Rosón necesitó cinco puntos de sutura en el rostro, mientras que Jorge Fernández fue sometido a pruebas tras ser golpeado en la cabeza cuando yacía inconsciente. La investigación se apoyó en un vídeo difundido por Ama Asturies y en las cámaras de videovigilancia de la zona.
Reacciones y amenazas
La agresión provocó una fuerte condena social, con multitudinarias concentraciones de repulsa. El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, generó polémica al calificar inicialmente a los agresores como miembros de "buenas familias", aunque posteriormente rectificó y condenó la violencia. Los abogados defensores negaron la pertenencia a un grupo ultra organizado.
Además, las víctimas denunciaron haber recibido amenazas de muerte e insultos a través de redes sociales, con mensajes como "A estos hijos de puta de izquierda los barreremos pronto de las calles".
Con la identificación del séptimo implicado, la Policía Nacional da por esclarecidos los hechos y ha trasladado el caso al Tribunal de Instancia e Instrucción número 3 de Oviedo. La lucha contra los delitos de odio sigue siendo una prioridad para las unidades especializadas.
