Un sector de militares retirados en España ha expresado abiertamente su nostalgia por el régimen franquista y su deseo de un golpe de Estado que termine con el Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar. Estas posturas, lejos de ser anecdóticas, revelan una corriente de pensamiento autoritario dentro de antiguos miembros de las Fuerzas Armadas.
El caso más destacado es el del ex teniente coronel Francisco Bendala Ayuso, quien aprovechó la crisis migratoria en Ceuta para instar a las Fuerzas Armadas a establecer un gobierno provisional. Su llamamiento no ha sido un hecho aislado, ya que otros exmilitares han defendido públicamente la intervención militar contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Un fenómeno con múltiples protagonistas
Estos militares retirados comparten un discurso que combina la añoranza del pasado dictatorial con la justificación de una sublevación militar. La actitud del Ministerio de Defensa ante estas declaraciones ha sido objeto de análisis, aunque no se han detallado medidas concretas al respecto.
El fenómeno pone de relieve la persistencia de sectores nostálgicos del franquismo dentro de las instituciones castrenses, incluso en democracia. La gravedad de estas posiciones radica en su potencial para socavar el orden constitucional y la estabilidad política del país.
La difusión de estas ideas entre militares retirados plantea un debate sobre los límites de la libertad de expresión y la lealtad institucional. Mientras tanto, el Gobierno no ha emitido una respuesta oficial específica sobre estos casos.
