
El sufrimiento de Antonio García Torres, maestro de Gabia, por defender la República
La historia de Antonio García Torres, conocido como 'El Carlino', es un relato de persecución y resistencia durante la Guerra Civil. Este maestro de Gabia Grande, examinado por Fernando de los Ríos, defendió la República y sufrió las consecuencias hasta su muerte en prisión.
Nacido en 1909 en Gabia la Grande, Antonio destacó desde niño por su inteligencia y dedicación al estudio. A pesar de la pobreza de su familia, logró terminar la carrera de Maestro Nacional con muy buenas notas. Su examen final lo realizó ante el profesor Fernando de los Ríos, quien quedó impresionado por sus aptitudes.
Desde joven mostró sus ideales socialistas, formando parte de la Juventud Socialista de Gabia Grande y de la Junta Directiva del Partido Socialista Local. En 1936, estaba destinado como maestro en Bácor, anejo de Freila, en el norte de la provincia de Granada.
La huida y la guerra
El día que estalló la guerra, Antonio acababa de llegar a Gabia de vacaciones. El 19 de julio, junto al alcalde y el presidente de la Sociedad, se dirigió al Cuartel de la Guardia Civil para conocer su postura. El sargento les tranquilizó, pero al día siguiente los nacionales consiguieron la adhesión del Cuerpo.
Esa misma noche, grupos armados registraron la Sociedad y se llevaron listas de afiliados. Los camiones de la muerte comenzaron a aparecer por el pueblo, llevándose a los socialistas más significados. Un cacique llamado Rafalico Plaza, que perseguía a Antonio con saña, consiguió su detención, pero logró escapar.
Antonio estuvo escondido unos diez días en una huerta de Granada. La noche del 18 de agosto, salió junto a un compañero camino de la zona republicana, concretamente al pueblo de Agrón. Su hermano Manuel murió poco después, según sus familiares, de miedo ante la situación.
Durante la guerra, Antonio fue visto en el Cortijo de la Jara, reclutando personas para luchar en la zona republicana. Llegó a ser nombrado Sargento del Ejército de Tierra Republicano a finales de 1937.
Detención y condena
El 5 de abril de 1939, terminada la guerra, Antonio se presentó en el Cuartel de la Guardia Civil de Gabia Grande, siendo detenido y llevado a la Prisión Provincial de Granada. Poco después, se instruyó contra él un Procedimiento Sumarísimo de Urgencia con el número 19.157.
En el interrogatorio, declaró que marchó a Agrón y luego a Alhama y Baza, donde trabajó como maestro interino y fue nombrado presidente de los Trabajadores de la Tierra y Oficios Varios de la UGT. Perteneció al 2º Batallón de la 148 Brigada Mixta.
Los testigos lo acusaron de ser comandante del Ejército y secretario del Socorro Rojo. El Informe de la Falange Local decía: "La gestión de este individuo en esta localidad antes del 18 de Julio fue funestísima. Fue el principal inductor de cuantos abusos y atropellos se cometieron".
Enfermedad y muerte
En la cárcel, Antonio lo pasó muy mal: gravemente enfermo, sufriendo ataques epilépticos y la amputación de los dedos pulgares de ambos pies. En un escrito al Juzgado Militar, solicitó su traslado al Hospital Provincial, relatando sus dolencias: "epilepsia, nefritis y enfermedad de Reynold, habiendo perdido a consecuencia de la última los dos dedos pulgares de los pies".
El 29 de julio de 1939 se dictó auto de procesamiento por Rebelión Militar. El 13 de octubre de 1939 se dictó sentencia, condenándolo a pena de muerte. La sentencia lo acusaba de "filiación socialista y pésima conducta", y de "envenenar la conciencia de los niños" en la escuela.
El General Jefe del Estado Mayor acordó el 3 de diciembre de 1940 la ejecución de la sentencia, pero Antonio falleció en la Enfermería de la Prisión Provincial de Granada el 16 de octubre de 1940, con solo 30 años. Fue enterrado en una fosa del Cementerio de Granada, sin que su familia pudiera comprarle un ataúd.
Según sus familiares, un médico amigo de la familia le suministró una inyección que acabó con su vida con menor sufrimiento, para no darles el gusto a sus verdugos. Su historia es un testimonio del sufrimiento humano y de la represión que sufrieron los defensores de la República.
Por Redacción Tus Noticias Today
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