Ricardo Alonso Fernández, el abogado que está detrás de la empresa Urbagestión, responsable del desahucio de Maricarmen Abascal, tiene una calle dedicada a su nombre en la localidad de Castrillo de los Polvazares, en el municipio de Astorga. La vía, empedrada y ubicada en uno de los pueblos más bonitos de España, le fue concedida en agradecimiento por haber ganado un pleito de aguas a favor de la Junta Vecinal. Sin embargo, el cambio no aparece en las actas de los plenos municipales entre 2009 y 2019, lo que ha generado desconcierto entre los residentes.
Un pleito de aguas y una calle en vida
La travesía se encuentra entre la calle Real y la de El Jardín, junto al consultorio médico. Según varias fuentes, el motivo de la dedicatoria fue su éxito al dirigir un recurso contencioso-administrativo contra el Ministerio de Defensa por una concesión de aguas del río Jerga. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León falló en 2009 a favor del pueblo, revocando la concesión militar, aunque sin reconocer compensaciones económicas. En agradecimiento, los vecinos decidieron poner su nombre a la calle, un privilegio poco habitual en vida.
A pesar de ello, el cambio no está reflejado en las actas de los plenos del Ayuntamiento de Astorga entre 2009 y 2019. En el Plan General de Ordenación Urbana de 2018 sí figura la travesía, pero ni Google Maps ni el Catastro la identifican correctamente. El propio Alonso presentó alegaciones al plan urbanístico que fueron descartadas en la aprobación final de 2019.
Sorpresa y buenas palabras entre los vecinos
La noticia del desahucio de Maricarmen ha causado estupor en Astorga, donde Alonso tiene raíces familiares y es conocido. Personas cercanas aseguran que no sabían de sus negocios inmobiliarios y lo describen como "buena persona" y de "gran trato". La mayoría prefiere no opinar sobre el desahucio, aunque algunos comparan el caso con el de Luis Bárcenas, señalando que en su día tampoco se hablaba mal de él en la ciudad.
Alonso ha denunciado en entrevistas una campaña de acoso y un ataque informático, y sostiene que las propuestas para evitar el desahucio llegaron tarde. Mientras tanto, Urbagestión ha aceptado la vuelta de Maricarmen a su casa en alquiler, a la espera del visto bueno de la anciana, que sigue hospitalizada. La calle con su nombre sigue siendo un recordatorio de su victoria legal y de la sorpresa que su figura despierta en la comarca.
