El cura de Aljaraque pide «agua y porras» contra las acampadas por la vivienda

El párroco de Aljaraque, Emilio Rodríguez, ha desatado una ola de críticas tras pronunciarse en redes sociales sobre las movilizaciones por el derecho a la vivienda. En un comentario publicado en Facebook, el sacerdote onubense reclamó «unas buenas rociadas de agua y porras» para desalojar a las personas que participan en acampadas reivindicativas en distintas ciudades de España.

Sus palabras llegaron después de la muerte de Maricarmen Abascal, una mujer que se había convertido en símbolo de la lucha por una vivienda digna tras ser desahuciada. Lejos de mostrar empatía, Rodríguez arremetió contra quienes protestan por el encarecimiento de los alquileres y exigió medidas contundentes para dispersar las concentraciones.

Un mensaje que aviva la polémica

El detonante fue una publicación del periodista Fernando Merchán, quien recordaba que Abascal fue desahuciada bajo un gobierno socialista y responsabilizaba a Pedro Sánchez de su situación. En respuesta, el párroco escribió: «Menudos personajes, no podemos dejarles pasar una y a los de las tiendas de campaña unas buenas rociadas de agua y porras para dejar los espacios ocupados para la libre circulación de la gente».

El comentario, cargado de dureza, no tardó en viralizarse y provocó un intenso debate en redes sociales. Mientras algunos respaldaban su postura, otros censuraban el tono violento y recordaban que se trata de un representante de la Iglesia que cada tarde sube a un púlpito a dar homilías.

Contraste con la postura del arzobispo de Sevilla

La controversia se agrava al comparar las declaraciones de Rodríguez con las del arzobispo de Sevilla, Saiz Meneses. En su carta dominical, el prelado puso el foco en la gravedad de la crisis habitacional y subrayó que la Iglesia debe atender a quienes «viven una de las formas más dolorosas de pobreza y exclusión: no tener un hogar».

Saiz Meneses, citando el Evangelio de San Mateo, recordó que la atención a los más desfavorecidos es un mandato divino: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis». Además, insistió en que el pobre no es solo alguien a quien auxiliar, sino que «en él sale Cristo a nuestro encuentro».

El choque entre ambas visiones evidencia una fractura en el seno de la Iglesia ante un problema social que no deja de crecer. Mientras el arzobispo apela a la caridad y la justicia, el párroco de Aljaraque opta por la confrontación y la represión.

Las reacciones no se han hecho esperar. Diversos colectivos y usuarios han exigido una rectificación por parte de Emilio Rodríguez, cuyo perfil de Facebook luce banderas de Ceuta y España. La polémica sigue abierta y ha reavivado el debate sobre el papel de la Iglesia en los conflictos sociales.