Óscar Jesús A. G., el hombre arrestado por arrollar con su vehículo a cinco mujeres ciclistas en Murcia tras dar positivo en cocaína, acumula un historial criminal que se remonta a 2013. Aquel año fue condenado por asesinar a martillazos a su tía abuela, una mujer de 78 años, en la localidad alicantina de Jacarilla. El crimen lo cometió junto a su entonces pareja sentimental y le valió una pena de 17 años de prisión, que cumplía en el centro penitenciario de Fontcalent en régimen de tercer grado, con permisos que le permitían estar en libertad condicional cuando ocurrió el atropello múltiple.
Un crimen motivado por la droga
Los hechos se remontan a enero de 2013. Óscar Jesús A. G. se presentó en el domicilio de su tía abuela con la intención de pedirle dinero para comprar cocaína. Para lograr que le abriera, le mintió diciéndole que su abuelo había fallecido. Una vez dentro, según su propio relato en el juicio celebrado en junio de 2014, se dirigió al dormitorio donde se encontraba el esposo de la víctima para inmovilizarlo. Fue entonces cuando, según su versión, su compañera sentimental propinó dos martillazos por la espalda a la anciana, que quedó tendida en el suelo.
El relato del procesado también incluyó cómo él sujetaba por el cuello al octogenario mientras instaba a su novia a golpearlo con el martillo. La agresión cesó cuando el hombre les dijo que tenía cinco millones de pesetas escondidos en el palomar y que se los entregaría. La novia, por su parte, declaró en la vista que fue Óscar Jesús quien acabó con la vida de la mujer a golpes.
Condenas y antecedentes
La sentencia dictada contra Óscar Jesús A. G. incluyó 17 años de prisión por asesinato, 7 años, 6 meses y un día por asesinato en grado de tentativa contra el esposo de la víctima y 3 años por robo con violencia en casa habitada. Ya entonces, el condenado se confesó adicto a la cocaína, una dependencia que le había llevado a pedir dinero a su tía abuela en otras ocasiones e incluso a ser ingresado días antes del crimen tras una sobredosis en las fiestas navideñas.
La misma sustancia, la cocaína, ha vuelto a aparecer en su historial reciente. Momentos después del atropello a las cinco ciclistas en Murcia, fue sometido a las pruebas de detección de alcohol y drogas, que arrojaron un resultado positivo. El suceso ocurrió mientras disfrutaba de un permiso penitenciario, ya que se encontraba en tercer grado, un régimen de semilibertad que le permitía residir en un centro de inserción social.
El caso ha generado conmoción en la Región de Murcia, donde el debate sobre la seguridad vial y la reinserción de delincuentes peligrosos vuelve a estar sobre la mesa. Las cinco mujeres ciclistas arrolladas permanecen hospitalizadas, una de ellas en la UCI, según las autoridades sanitarias.
