
El Supremo valida la actuación de un abuelo que se hizo pasar por su nieta de 8 años al teléfono para cazar a un pederasta
El Tribunal Supremo ha respaldado la actuación de un abuelo materno que se hizo pasar por su nieta de 8 años al telefonear a un pederasta. La decisión se basa en las dudas que surgieron al observar que la foto de perfil del interlocutor correspondía a un adulto.
Al detectar esta anomalía, el abuelo decidió continuar la conversación desde el perfil de su nieta. En un intento de comprobar las intenciones del interlocutor, escribió: "hola, ya hice los deberes". A través de esta táctica, logró establecer una comunicación que le permitiera evaluar la situación.
Durante el intercambio de mensajes, el acusado hizo preguntas que revelaron sus intenciones. Preguntó a quien creía una niña si le gustaban las "fotos sexys" y si quería ver alguna, lo cual llevó a la intervención de las autoridades.
Este caso subraya la importancia de la vigilancia parental en el uso de la tecnología por parte de los menores, así como las medidas que pueden tomarse para protegerlos.
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