
China consigue una fuente de energía virtualmente infinita, limpia y segura
China ha dado un paso decisivo en su carrera por obtener energía virtualmente infinita, segura y limpia. Científicos e ingenieros del país afirman haber convertido torio en uranio dentro de su reactor de sal. Este logro puede parecer de ciencia ficción, pero es pura física, a pesar de que no se haya conseguido hasta ahora.
El Instituto de Física Aplicada de Shanghái (SINAP) ha culminado las pruebas iniciales de su reactor experimental de sales fundidas y torio (TMSR-LF1) en el desierto de Gobi. La conclusión de estos ensayos es inequívoca: el reactor funciona.
Este avance representa un paso significativo en el desarrollo de fuentes de energía sostenible y abre nuevas posibilidades en el ámbito energético. La implementación de tecnologías basadas en torio podría reducir la dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo así a un medio ambiente más limpio.
La información disponible en el título y la descripción es limitada.
