Cova del Rinoceront: fósiles del Pleistoceno en Castelldefels

La Cova del Rinoceront de Castelldefels es un yacimiento del Pleistoceno que ha revelado fósiles de rinocerontes, ciervos, elefantes y tortugas. Descubierto en 2002 tras el abandono de la cantera de Ca N'Aymerich, el lugar conserva 11 metros de sedimentos y está considerado uno de los yacimientos más importantes de esta época en el Mediterráneo.

Un tesoro prehistórico marcado por la cantera

La actividad de las canteras ha transformado profundamente el paisaje del Garraf, y la de Ca N'Aymerich, en Castelldefels, no fue una excepción. Su frente de explotación se comió buena parte de la cavidad conocida como Cova del Rinoceront, dejando al descubierto un corte vertical que, paradójicamente, facilitó su hallazgo en 2002. La cantera, abandonada en los años 60, cortó la cueva como si se partiera una manzana, exponiendo un relleno sedimentario de 11 metros de potencia.

En esos sedimentos se han encontrado restos de rinocerontes —que dan nombre al yacimiento—, además de ciervos, elefantes y tortugas, entre otros animales del Pleistoceno. La verticalidad del corte, que ayudó a su descubrimiento, también ha contribuido al deterioro del sitio por los años de exposición a la intemperie.

A pesar del daño sufrido, la Cova del Rinoceront está considerada uno de los yacimientos más importantes de esta época en el Mediterráneo. Su relevancia científica radica en la cantidad y variedad de fauna fósil recuperada, que ofrece una ventana única al pasado prehistórico de la zona.

El estado actual del yacimiento refleja la tensión entre la explotación humana del territorio y la conservación del patrimonio natural. La cueva, testigo de un tiempo en que los rinocerontes pastaban por lo que hoy es Castelldefels, sigue siendo objeto de estudio y protección.