Alt-Cinco años sacando agua del garaje sin saber su origen en Cartagena

Cinco años sacando agua del garaje sin saber su origen en Cartagena

Cinco años sacando agua del garaje sin saber su origen en Cartagena

Los vecinos de cuatro bloques de Nueva Cartagena llevan cinco años sacando agua del garaje sin saber su origen, una situación que les obliga a mantener dos bombas funcionando las 24 horas para extraer unos 1,5 millones de litros al día. Las filtraciones afectan a los garajes comunitarios de unos 40 vecinos, que han visto cómo el problema se agravaba con el tiempo.

Una de las residentes, que lleva 32 años viviendo en la zona, relata que las inundaciones comenzaron hace cinco años. "Llevamos 32 años viviendo aquí y de cinco años para acá empezaron las inundaciones", explica. La comunidad instaló inicialmente dos bombas pequeñas, pero la situación empeoró y tuvieron que realizar una obra mayor que costó 80.000 euros.

Un gasto disparado

La factura acumulada durante estos años supera los 160.000 euros, según afirma la vecina. Además, el gasto eléctrico solo para mantener el sistema operativo supera los mil euros mensuales. Una de las bombas está actualmente averiada, y su reparación podría costar entre 5.000 y 6.000 euros adicionales.

Los propietarios tuvieron que constituir una mancomunidad e incorporar las viviendas ante el temor de que las filtraciones afecten a la estructura de los inmuebles. "De pagar 100, estamos pagando 400 euros por vecino de comunidad de garaje", señala la residente.

Sin respuesta sobre el origen

A pesar de las obras y las gestiones, los vecinos siguen sin saber de dónde procede el agua. El asunto ha llegado al Ayuntamiento y a la Confederación, y se han realizado visitas y análisis. Técnicos de la Confederación recogieron muestras a comienzos de año, y las pruebas indicarían que no se trata de agua salada ni de aguas residuales, pero no han concretado el origen.

La situación llegó a ser especialmente grave antes de las obras, cuando los garajes quedaron inutilizados por el agua acumulada. "A mí me llegaba el agua por las rodillas", recuerda la vecina. Aunque las bombas controlan el nivel, la humedad ha vuelto a aparecer en uno de los edificios recién pintados.

Los afectados también enfrentan dificultades para evacuar el agua extraída, ya que deben cumplir restricciones sobre el canalizado. Desde el Ayuntamiento se han estudiado alternativas, pero algunas implicarían obras de gran envergadura.

Mientras tanto, la rutina de los vecinos continúa marcada por el sonido de los motores y la incertidumbre. "Estamos aburridos de vivir porque realmente no sabemos hasta qué punto pueden estar afectados o no estar afectados", concluye la residente. La pregunta sigue sin respuesta: de dónde sale el millón y medio de litros de agua que cada día tienen que retirar de debajo de sus viviendas.

Por Redacción Tus Noticias Today

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