
El hombre al que nadie quiso enterrar
La vida de Laurentino Tejerina Marcos, anarquista leonés, resume un siglo de persecuciones. Fue militante de la CNT, amigo de Durruti y combatiente republicano. Tejerina murió en la clandestinidad, y la Iglesia se negó a darle sepultura por “hereje”.
Su historia refleja las luchas y sufrimientos de muchos que vivieron en tiempos convulsos. La negativa a enterrarlo simboliza el rechazo hacia aquellos que se oponían a las instituciones tradicionales.
El legado de Laurentino Tejerina es un recordatorio de las injusticias sufridas por los que se atrevieron a desafiar el sistema. A través de su vida, podemos entender mejor las dinámicas de una época marcada por la represión y la lucha por la libertad.
La información disponible en el título y la descripción es limitada.
