
EE.UU. tiene su propio cártel narcomilitar en Fort Bragg, Carolina del Norte
Estados Unidos ha construido durante décadas una narrativa hegemónica en torno a la “guerra contra las drogas” y la “lucha contra el terrorismo”. Este enfoque busca presentarse como el garante que salvará al mundo del caos, la inseguridad y el crimen organizado. Sin embargo, una mirada profunda a sus propias estructuras militares y judiciales indica lo contrario.
A pesar de estos discursos, se revela que las guerras contra el narcotráfico y el terrorismo no han logrado erradicar el narcotráfico. Más bien, han facilitado su integración en el corazón del aparato de seguridad estadounidense. Esta integración ha contribuido a la profunda crisis de adicciones y criminalidad en el país.
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