Iñaki Viejo, bombero y miembro de Bomberos contra los Desahucios, ha explicado en una entrevista en el programa 'Hoy por Hoy' de la Cadena SER las razones por las que no participa en desahucios judiciales. Su discurso ha recibido numerosos aplausos en redes sociales. Viejo sostiene que estas actuaciones no forman parte de las funciones para las que fueron formados y que no existe una ley autonómica que les obligue a intervenir.
Una alerta que no es lo que parece
Viejo ha detallado cómo se les notifica que deben actuar en un desahucio. En el parque de bomberos se encienden unas luces y se emite un código que se traduce como 'apertura de puerta', simulando que una persona ha quedado encerrada y no puede abrir. Sin embargo, al llegar al lugar, se encuentran con una realidad distinta: "Nos damos cuenta de que no es ni un salvamento ni un rescate, no es una emergencia y, por lo tanto, no es nuestro trabajo, nos encontramos con que es una apertura de puerta programada". Cualquier intervención programada queda fuera del ámbito de la emergencia, según ha señalado.
Negarse a participar: una decisión interpretable
El bombero ha indicado que negarse a participar en un desahucio es algo "interpretable". Aunque la ley de obediencia les obliga a seguir el mando jerárquico, podrían rechazar la orden si argumentan que está fuera de sus competencias. No obstante, esto abriría inmediatamente un expediente y una investigación para determinar si la negativa es válida.
Viejo ha confesado que estas situaciones le afectan profundamente: "Llegamos a tener que hacer un desahucio y ves a una persona vulnerable y sientes que la vas a dejar en la calle. Es algo que a nosotros o a mí, por ejemplo, nos afecta muchísimo. Yo me hice bombero porque siento que voy a ayudar a las personas". Añade que ir a una intervención y sentir que deja a alguien en peor estado del que estaba es algo que le "retuerce por dentro".
Aumento del rechazo social
El bombero también ha señalado que recientemente ha crecido el rechazo hacia los bomberos por su participación en desahucios. Menciona un caso "muy significativo" en Vallecas que provocó pintadas en los parques de bomberos "echándonoslo en cara". A pesar de ello, destaca la buena imagen que tienen ante la ciudadanía: "Aquí en Madrid somos el servicio público mejor valorado, incluso por encima de los servicios sanitarios y de la policía, y eso es porque nos dejamos los cuernos en nuestro trabajo".
La postura de Viejo refleja el debate sobre el papel de los bomberos en los desahucios y la creciente concienciación social sobre este tipo de intervenciones.
