El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, ha desatado una nueva polémica internacional tras publicar un vídeo en la red social X en el que se le ve irrumpiendo en una celda de prisión y amenazando directamente a un destacado dirigente de Hamás encarcelado. En las imágenes, Ben-Gvir, rodeado de personal de seguridad, se enfrenta al recluso, que se encuentra esposado, y le dirige las frases: «Quiero matarte. Quiero ejecutarte».
El preso es Hassan Salameh, un alto cargo de Hamás que cumple múltiples cadenas perpetuas por su implicación en atentados organizados por el grupo islamista en 1996, incluidos los atentados con bomba en autobuses de Jerusalén. Ben-Gvir afirmó que el encuentro tuvo lugar aproximadamente dos semanas antes y lo describió como un momento de «círculo completo» después de haber protestado cuando era adolescente contra aquellos ataques.
Reacciones y condenas
La difusión del vídeo ha provocado una condena generalizada. La Comisión Palestina de Asuntos de Detenidos calificó la escena como una humillación organizada y una peligrosa escalada de los abusos en las prisiones. Su responsable, Raed Abu al-Hummus, acusó a Ben-Gvir de llevar el trato a los prisioneros a nuevos niveles de «degradación y depravación», y describió las condiciones en las cárceles israelíes como «terrorismo organizado». Por su parte, la Oficina de Medios de los Prisioneros Palestinos tildó el enfrentamiento de «truco político y electoral», señalando que Salameh se encontraba indefenso y esposado. Hamás también condenó las declaraciones de Ben-Gvir, advirtiendo que amenazan con más abusos contra los presos palestinos.
El vídeo llega en las últimas semanas de la campaña electoral israelí, en la que Ben-Gvir exige para sí la cartera de Defensa si su partido, Otzma Yehudit, entra en el próximo gobierno tras las elecciones del 27 de octubre. El ministro ha manifestado que, si asume esa responsabilidad, buscará garantizar que prisioneros como Salameh sean ejecutados.
Contexto legal y antecedentes
Ben-Gvir ha hecho campaña durante mucho tiempo a favor de la pena capital para los palestinos condenados por ataques mortales. En marzo, el Knesset aprobó una ley que establece la horca como sentencia por defecto para ciertos palestinos de Cisjordania condenados en tribunales militares por causar intencionadamente la muerte en un ataque terrorista, a menos que los jueces encuentren circunstancias especiales que justifiquen la cadena perpetua. La medida salió adelante con 62 votos a favor, 48 en contra y una abstención. Sin embargo, la ley no es retroactiva, por lo que no ofrece una vía legal para ejecutar a Salameh por delitos y condenas de la década de 1990. Hasta ahora, ningún prisionero ha sido ejecutado bajo esta legislación.
No es la primera vez que Ben-Gvir graba este tipo de confrontaciones. En agosto publicó imágenes desde una prisión de mujeres mientras elogiaba las duras condiciones de detención, y el año pasado se enfrentó al encarcelado dirigente de Fatah Marwan Barghouti.
La difusión del vídeo se produce en un momento de máxima tensión política en Israel, con Ben-Gvir presionando para obtener la cartera de Defensa y defendiendo que los presos condenados por ataques mortales deberían ser ejecutados. La comunidad internacional y las organizaciones de derechos humanos siguen de cerca este tipo de acciones, que consideran un intento de normalizar el maltrato a los prisioneros palestinos.
