
Ayuso ya ha hecho 'clic': de hacer gracia a ser una molestia para la derecha
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha pasado de hacer gracia a ser una incomodísima molestia para la derecha: para la derecha política, la mediática y también la electoral. Este cambio de percepción marca un punto de inflexión en su carrera política, según un análisis publicado en El Salto.
El texto sostiene que Ayuso forma parte de un tipo de personajes que solo existen en la derecha política y mediática y en la prensa rosa: extravagantes, que dicen barbaridades y disparates, pero que durante un tiempo hacen gracia por su histrionismo. Sin embargo, ese periodo de adhesión popular ha llegado a su fin.
El fenómeno fan y su agotamiento
La nueva derecha llama "batalla cultural" a sostener imbecilidades con firmeza, y en eso Ayuso ha sido una reina. Pero el apoyo que recibe tiene más que ver con el fenómeno fan que con filias políticas: casi nadie defendería sus acciones, pero les hace gracia que su icono lo haga. Este fenómeno, presente en figuras como Trump o Milei, tiene un ciclo: de repente hace "clic" y comienza la caída.
En la Comunidad de Madrid, el género lo inauguró Esperanza Aguirre, quien también generó adhesión por sus disparates, pero acabó perdiendo apoyo. El análisis electoral muestra que Aguirre perdió en 2003 y necesitó el tamayazo para gobernar. Ayuso, por su parte, logró la presidencia en 2019 con el peor resultado electoral del PP en la historia autonómica.
Los paralelismos con Aguirre
Hay dos paralelismos clave entre Ayuso y Aguirre: la suspicacia interna que generan en el PP y la desaparición repentina de la adhesión popular. Ayuso ha llegado a convocar concentraciones de militantes en Génova para tumbar a la dirección nacional, y ahora su entorno mediático y político empieza a cansarse.
La compra de un ático de lujo con dinero público ha sido el detonante. Editoriales de prensa tradicional cercana critican la opacidad, y figuras como Cayetana Álvarez de Toledo han explicitado que no pueden defender esa compra. La dirección del PP-Madrid se ha visto obligada a pedir a sus cargos que defiendan a Ayuso, pero algunos ya han filtrado la desesperada petición.
El viaje a México y el punto de inflexión
El "clic" probablemente ocurrió durante el viaje a México, donde Ayuso culpó a problemas de seguridad y al abandono del español. Esta vez nadie le rió la gracia, y su pesebre político y mediático prefirió mirar para otro lado. Desde entonces, cada excusa y mentira se encuentra con el silencio de las webs construidas con dinero autonómico.
Ayuso ha pasado de hacer gracia a ser una molestia para la derecha, y quedan nueve meses para las elecciones. El desgaste de la presidenta solo acaba de empezar, según el análisis, que concluye que su figura ya no genera la misma adhesión entre sus antiguos fans.
"El Titanic ayusista hace aguas y ni los violinistas se quedan a hundirse con una capitana cuyas capacidades conocen de sobra."
La caída de Ayuso, como la de Aguirre, podría ser rápida e imparable, una vez que el fenómeno fan se ha agotado. La pregunta ahora es cuánto durará su resistencia en un contexto electoral cada vez más complicado para ella.
Por Redacción Tus Noticias Today
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