
Aumentan los delitos de odio en España: racismo y xenofobia
Los delitos e incidentes de odio investigados por las Fuerzas de Seguridad del Estado en España aumentaron el pasado año un 23,6%, alcanzando las 2.417 infracciones penales. La mitad de los casos se corresponden con racismo y xenofobia, y tres de cada cuatro autores son de nacionalidad española, casi el 80% hombres.
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia detectó más de 40.000 contenidos de odio en redes sociales en junio de este año. En concreto, 40.861 contenidos discriminatorios o discursos de odio difundidos por internet, según datos oficiales.
El 69% de esos contenidos aludía a la inseguridad ciudadana basándose en datos falsos o casos descontextualizados. El 16% se correspondía con el ámbito deportivo, coincidiendo con el Mundial de Fútbol, y muchos mensajes iban dirigidos contra el futbolista Lamine Yamal.
Discursos que calan en la sociedad
Estos discursos de odio y desprecio calan más de lo que parece a simple vista. En conversaciones cotidianas aparecen comentarios como «nos están invadiendo», «la culpa es de Sánchez» o expresiones machistas sin pudor. El mensaje está calando, y ese es el objetivo de los fascistas, cada día más desatados.
Un caso reciente es el del Ayuntamiento de Arona, obligado por la Justicia a readmitir a una trabajadora despedida por estar embarazada. La sentencia señala que la resolución municipal vulnera la Constitución y el Derecho a la Igualdad. El concejal responsable pertenece al partido fascista, socio de Gobierno municipal del PP y de Coalición Canaria.
Medidas para frenar el odio
Existen formas de detener o reducir este caladero de intolerancia, pero no es tarea fácil. Se requiere una alta inversión en Educación, especialmente en Educación Empática que enseñe el valor de la diversidad. También se necesitan leyes punitivas más eficaces y de ejecución inmediata, así como fomentar la escucha activa y el pensamiento crítico.
La desinversión progresiva en Educación y Cultura dificulta estos objetivos. No queda otra si no se quiere terminar en un remedo de los años treinta del siglo pasado, con un desastre que las generaciones futuras serán incapaces de comprender.
Por Redacción Tus Noticias Today
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