Anthropic, la compañía de inteligencia artificial responsable de Claude, afronta su inminente salida a bolsa con unas cuentas que mezclan un crecimiento espectacular con compromisos financieros que multiplican por 113 sus ingresos anuales. Los datos, revelados en el folleto informativo para su OPV, muestran un modelo de negocio que quema dinero a un ritmo vertiginoso mientras apuesta por dominar el futuro de la IA.
Ingresos récord, pérdidas abultadas
En 2025, la empresa multiplicó por doce sus ingresos hasta alcanzar los 4.600 millones de dólares, una cifra nada desdeñable para una compañía emergente. Sin embargo, ese logro palidece frente a los 12.650 millones de dólares gastados, que dejaron unas pérdidas operativas de 8.060 millones. Aunque el informe también refleja unas pérdidas contables de 42.000 millones, aproximadamente 34.000 millones corresponden a ajustes por inversiones previas, no a dinero desembolsado directamente.
El verdadero lastre son los compromisos futuros: Anthropic ha firmado contratos por valor de 518.000 millones de dólares para asegurarse capacidad de cómputo e infraestructura en los próximos años. Solo en 2025 destinó 7.330 millones a este fin, un 58% de sus gastos operativos y casi el triple que el año anterior. Para ponerlo en perspectiva, esos compromisos equivalen a 113 veces los ingresos de 2025.
La apuesta por una OPV histórica
La compañía cerró 2025 con 20.280 millones en efectivo e inversiones a corto plazo. Los analistas especulan con que su salida a bolsa podría ser la mayor de la historia, alcanzando una valoración de dos billones de dólares. No obstante, si solo se emiten acciones nuevas equivalentes al 5% de la empresa, la captación real sería de unos 100.000 millones, una quinta parte de lo comprometido. El resto tendría que financiarse vía deuda.
El crecimiento actual es notable, pero frágil: cerca del 25% de los ingresos provienen de dos clientes que no tienen contratos a largo plazo. La propia Anthropic admite que estos podrían reducir o detener su gasto, lo que añade incertidumbre a una estrategia que depende de un aumento masivo de la demanda.
El debate sobre una posible burbuja de la IA planea sobre estas cifras. La tecnología es revolucionaria, pero aún no está claro que los ingresos futuros justifiquen el descomunal desembolso. Anthropic confía en que su apuesta a largo plazo dé frutos, aunque el camino está plagado de riesgos financieros.
