
Alemania alerta: plan fiscal de la UE sobre electricidad amenaza su soberanía
Alemania ha alzado la voz contra el plan fiscal de la UE sobre la electricidad, que propone gravar la luz con un tipo inferior al del gas natural. El gobierno alemán sostiene que la Comisión Europea utiliza la legislación del mercado eléctrico para imponer normas que deberían abordarse a través del derecho fiscal de la UE, una maniobra que considera una intromisión en su soberanía nacional.
La disputa, revelada en una carta a la que ha tenido acceso Euronews, podría frenar la electrificación del bloque y su intento de reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. Berlín argumenta que la propuesta de Bruselas introduce disposiciones tributarias de gran alcance mediante un instrumento jurídico que podría aprobarse por mayoría cualificada, en lugar de la unanimidad que tradicionalmente se exige para las medidas fiscales.
La carta alemana
La carta, firmada por Bastian Fleig, director general del Ministerio de Finanzas alemán, expresa "serias dudas" sobre la legalidad de la propuesta. En ella se lee: "Tengo serias dudas de que la propuesta pueda aprobarse por mayoría cualificada, es contraria al requisito de unanimidad en materia fiscal, introduce disposiciones tributarias de gran alcance e interfiere directamente en la soberanía fiscal y presupuestaria nacional".
El gobierno alemán considera que la Comisión intenta recuperar por la puerta de atrás la clasificación medioambiental de la electricidad, que quedó fuera del acuerdo alcanzado durante la negociación de la Directiva sobre fiscalidad de la energía. Ese compromiso anterior otorgó a los gobiernos margen para decidir cómo gravar la electricidad.
Contexto energético
La UE está tratando de acelerar la electrificación y ha fijado un objetivo del 46% para 2040, con el fin de dejar atrás los combustibles fósiles importados. La incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico, da a Bruselas un motivo adicional para impulsar esta transición.
Sin embargo, la electricidad sigue siendo sensiblemente más cara que el gas fósil en toda la UE, facturándose a menudo entre tres y cinco veces por encima del precio del gas. Esto dificulta que hogares y empresas den el salto a tecnologías limpias, como las bombas de calor.
Reacciones y datos
Tom Lewis, coordinador de política energética en Climate Action Network Europe, considera que Alemania debería respaldar la propuesta de la Comisión para reducir la brecha de precios. "Hoy, un hogar alemán paga de media más de tres veces más por cada unidad de electricidad que por gas, lo que hace que la electrificación, necesaria y urgente, por ejemplo instalando bombas de calor, resulte menos atractiva que las contaminantes calderas de gas", explicó.
En la UE, Finlandia y Suecia son las notables excepciones que gravan el gas por encima de la electricidad. Según datos de la Comisión, los peajes de red representan el 27% de la factura eléctrica de los hogares y el 21% de la de las empresas, mientras que los impuestos y recargos nacionales añaden otro 24% en los hogares y un 16% en las compañías.
Próximos pasos
La Eurocámara y el Consejo tienen previsto iniciar las negociaciones sobre este expediente después de la pausa estival, bajo la Presidencia irlandesa de la UE. Alemania sostiene que el objetivo de transformación y electrificación es común, pero no comparte el enfoque de la Comisión. "Todos compartimos el objetivo de transformación y electrificación, no comparto el enfoque de la Comisión Europea", señala la misiva.
Para Berlín, la solución pasa por retirar la propuesta de gravar el gas por encima de la electricidad en la ley de diseño del mercado eléctrico y negociar la fiscalidad de la electricidad en el marco de la Directiva sobre fiscalidad de la energía.
Por Redacción Tus Noticias Today
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