
Un camionero es despedido, se compra un camión y pide la capitalización del paro para trabajar por su cuenta y el SEPE se lo niega por fraude de ley
Un camionero que había estado contratado desde 2007 fue despedido disciplinariamente en 2024 por "falta de interés", bajo rendimiento, incumplimiento de objetivos y perjuicios a la empresa. A pesar de tener derecho a reclamar por el despido, el camionero optó por no hacerlo, lo que podría haberle permitido obtener una indemnización de 19.283,56 € si se hubiera declarado improcedente.
Después de ser despedido, el camionero se dio de alta en el paro y solicitó la capitalización del mismo con el fin de comprar un camión y darse de alta como autónomo. Sin embargo, el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) negó esta capitalización, argumentando que el despido fue instrumental y que su finalidad era financiar su nueva vida como autónomo, en lugar de ser una conclusión normal de su relación laboral.
La decisión del SEPE ha llevado a un debate sobre las condiciones de la capitalización del paro y la forma en la que se evalúan los despidos. La negativa del SEPE puede plantear dudas sobre el acceso a los recursos gubernamentales por parte de quienes buscan iniciar una nueva etapa laboral tras un despido.
