
Los 'riders' utilizan Bicimad para sus repartos pese a estar prohibido: "Acaparan un servicio público para una empresa privada"
Los repartidores, conocidos como 'riders', hacen uso de Bicimad para sus entregas a pesar de que este servicio está prohibido para su uso comercial. Basta con acercarse a un establecimiento de comida rápida para ver a sus puertas algún repartidor utilizando estas bicicletas del sistema público.
Las empresas de reparto no proporcionan vehículos a sus empleados. En cambio, solo ofrecen un pequeño incentivo económico: “50 euros al mes si se trata de una moto y 20 euros al mes si tienes un patinete o una bicicleta”, informa un rider.
Sin embargo, adquirir una bicicleta eléctrica implica un gasto considerable que ronda entre los 600 y 1.000 euros, más el coste de su mantenimiento. En este contexto, algunos riders consideran que “sale más rentable usar las del Ayuntamiento”, lo que refleja una realidad económica en la que optan por alternativas más asequibles para realizar su trabajo.
La información disponible en el título y la descripción es limitada.
