
Le deniegan el teletrabajo para cuidar de sus padres, demanda a la empresa y se autodespide con una indemnización de 165.000 euros y paro
Un trabajador con casi 30 años de antigüedad en su puesto ha logrado que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco reconozca su derecho a la extinción voluntaria de su contrato. Este reconocimiento se produce tras el rechazo de la empresa a su solicitud de teletrabajo para poder cuidar de sus padres.
La situación se agravó cuando la empresa no adoptó medidas preventivas a pesar de conocer la existencia de factores de riesgo psicosociales. Ante esta falta de respuesta, el trabajador decidió demandar a la empresa y posteriormente se autodespidió, recibiendo una indemnización de 165.000 euros y derecho a paro.
Este caso pone de manifiesto la importancia de la flexibilidad laboral y el reconocimiento de derechos que pueden influir en la salud mental y el bienestar del trabajador.
